Mientras los Alaris llegan a La Rioja, las viejas unidades del Regional Exprés que conecta Logroño con Zaragoza siguen haciendo de las suyas. Tanto, como que este viernes aquellos viajeros que esperaban llegar a la ciudad del Pilar en el ‘tren chispita’ se han visto de nuevo impedidos, ya que el convoy de las 15:05 horas no ha llegado ni siquiera a salir de la estación de la capital riojana.
Renfe alude a una «incidencia operativa» que ha impedido la partida del Regional Exprés y ha llevado a la compañía a establecer «un plan alternativo entre Logroño y Tudela», al tiempo que lamenta las molestias causadas a los pasajeros afectados. No es la primera vez que los usuarios del ‘Tren Chispita’ se ven forzados a realizar un trasbordo forzoso en Tudela para completar su viaje.
Los trenes prometidos que nunca llegan
Cabe reseñar que en la línea Logroño-Zaragoza se utilizan habitualmente trenes de la serie 470. En ocasiones circulan los de la serie 448. Y excepcionalmente, el modelo Civia. El propio ministro Óscar Puente ha reconocido personalmente que el servicio actual no es el idóneo, ya que este último modelo no está concebido para desplazamientos de larga distancia como el trayecto entre la capital riojana y la capital maña.
Por ello, hace ya casi un año (en julio, durante una visita oficial a La Rioja), el titular de Transportes se comprometió a reemplazar los obsoletos trenes que conectan Logroño y Zaragoza por los modernos ‘Alaris’, en proceso de homologación. E, incluso, le puso fecha a la renovación de la flota: enero de 2025.

No es ya que ese plazo se incumpliera, sino que además tampoco llegaron para abril -tal y como aseguró entonces Renfe- los Alaris que deben acabar con las recurrentes incidencias en los desplazamientos entre Logroño y Zaragoza.
Los nuevos trenes ofrecerán «un elevado nivel de confort, mejorando la experiencia de los usuarios», tal y como prometió el propio Puente. La gran pregunta que se hacen los usuarios del ferrocarril en La Rioja (especialmente tras lo ocurrido este jueves) es cuándo podrán viajar a Zaragoza con unos estándares mínimos de calidad.


