Sobre un suelo completamente embarrado caminan Javier y Luis Pérez. La noche ha estado empañada por la desazón y el desasosiego, porque en la madrugada de este jueves pocos agricultores de la zona del Moncalvillo han podido conciliar el sueño a la espera de que salieran esos primeros rayos de sol y correr al campo. Las primeras evaluaciones son desesperantes, especialmente en los términos de Navarrete, Medrano, Hornos de Moncalvillo, Sotés y Sojuela.
La zona del embalse del Valbornedo en Navarrete es uno de los principales focos de la gran granizada que protagonizó las últimas horas de este miércoles y desde aquí los hermanos Pérez recorren sus viñas, muchas sin hojas y sin esos primeros racimos que ya se dejaban ver. «Hay viñas arrasadas y en nuestro caso tenemos algunas destrozadas al cien por cien que ya no se van a vendimiar. El pámpano está completamente limpio», sentencia.

Unas de las viñas de Javier y Luis, en Navarrete, arrasada por la tormenta de granizo.
Un 11 de junio que les lleva a recordar otras granizadas importantes en el municipio, como las de 2004 y 2008, «también muy fuertes». Javier, el también presidente de la Cooperativa Valbornedo de Navarrete, pone la atención en el siguiente paso: «Hay que seguir tratando, al menos en esas viñas que sí se podrán vendimiar. Hasta ahora nosotros solo habíamos visto mildiu en hojas, pero algún agricultor ya había visto focos en racimos. La enfermedad se estaba controlando, pero ahora hay que mantener la presión hasta que empiece a hacer más calor y seque porque esta pasada noche ha llovido bastante. Por otro lado, en las viñas que no ha quedado nada hablaremos con los asesores técnicos para ver que toca hacer».
Lo que tienen claro estos agricultores es que la cosecha de 2026 «va a estar muy comprometida y mermada porque el sarmiento ya tiene heridas y no va a poder crecer en condiciones normales». Así lo ha reflejado el director técnico del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, Pablo Franco, quien añade que aunque los daños no sean del cien por cien en algunas zonas, «no van a tener interés enológico», porque son cepas que están tocadas.

Viñedo en navarrete arrasado por la tormenta de granizo.
Elena Corzana respira más tranquila este jueves. La noche de este miércoles, en cambio, la pasó en tensión pensando que el temporal estaría golpeando sus viñas de maturana en Navarrete. para su suerte, la lengua de la tormenta no llegó a la zona de La Dehesa, conocida como Las Encinillas y ubicada al otro lado de la Autovía, donde la enóloga tiene su explotación. «Están bastante bien, algo movidas y con alguna hoja rota por el viento, pero aquí hay uva», celebra.
Eso sí, del agua no ha podido librarse y son otros 25 litros que se suman al pluviómetro de la zona. «Con la humedad que ya había y el calor va a haber que hacer más tratamientos. Yo llevo todo en ecológico y el último tratamiento lo había hecho la semana pasada, así que en un par de días volveré a tratar. En ese sentido estoy tranquila porque la viña está tratada de hace poco, pero en otros casos habrá que valorar si se prefiere hacer rodadas en la viña y entrar a tratar cuanto antes para salvar la uva, o esperar a que seque más. Aunque para muchos el mildiu ya no será un problema porque no tienen ni hojas ni cosecha. Si acaso solo tendrán que podar las cepas», apunta.
«Lo más triste, quien no tiene seguro»
Toño Mayoral, alcalde de Hornos de Moncalvillo, es también viticultor y en su caso asegura que ha perdido el «cien por cien de su producción». Sus viñas se reparten por los términos de Navarrete, Ventosa, Entrena, Sojuela y también Hornos y «todas están destrozadas». Pero incide en que «lo más triste es la gente que este año no ha asegurado las viñas». «Viticultores que no han podido hacer seguro por la situación económica que tiene el sector. Hoy muchas cooperativas, muchas bodegas pequeñas y muchos viticultores están en la ruina, y pobres los jóvenes que están en el campo con lo deprimente que está todo. ¿Quién se va a quedar en estas circunstancias y en esos pueblos que son inminentemente agrícolas?», lamenta.

Viñedo en Hornos de Moncalvillo arrasado por la tormenta de granizo.
Mayoral califica de «desolador, muy triste y deplorable» la estampa que muestran este jueves los viñedos del entorno de Moncalvillo. «Nos hemos gastado un dineral en desnietar y tratar y ahora nos encontramos con unos sarmientos están limpios. Esto es la gota que sobra el vaso porque ya arrastramos años complicados de muchas pérdidas y esto no hay quien lo aguante. Habrá que ver de cara al año que viene cómo arrancan las viñas porque el problema no es este año, sino la cosecha de 2026, pero mientras tanto habrá que seguir tratando para conservar el sarmiento».


