La Rioja

Fernando Sáenz: «Por un lado me aplaudían y por el otro me estaban apuñalando»

Fernando Sáenz lideró en 2023 la lista del PSOE en Nájera. A unos días de que se vote en pleno una cuestión de confianza sobre el actual alcalde, cuenta cómo ha vivido los últimos meses desde aquel pleno en el mes de febrero.

– ¿Qué cree que puede pasar el jueves?

– El jueves lo que puede pasar, como va diciendo el concejal Saúl Manzanares (actual secretario general del PSOE de Nájera), es cualquier cosa. En Nájera se han abierto unos abanicos que no son ciertos. Se ha mentido. Había negociaciones para una moción de censura por parte de los tres grupos de la oposición y no se hizo porque alguien no quiso.

– Todo comenzó con aquel pleno tan problemático. ¿Cómo lo vivió usted?

– Era un pleno para aprobar los presupuestos que se ligó directamente a la construcción del campo de fútbol en el paseo, algo con lo que los grupos de la oposición estábamos en desacuerdo. Cuando llegamos al pleno lo que escuchamos en la calle no fueron reclamaciones sobre el campo sino insultos y amenazas propiciadas por el alcalde que permitió que hubiese exceso de aforo dentro del salón de plenos y que se llenase toda la escalera del ayuntamiento con gente. Además, el discurso que hizo al principio del pleno propició aún más la violencia que hubo luego a la salida.

Nosotros estábamos de acuerdo, y así lo propusimos hace tres años, en hacer un arreglo de La Salera, que apoyó incluso el club, e íbamos a mantener esa idea. Sabemos perfectamente cuáles son las limitaciones que tiene la ciudad. Pero no sólo nosotros. Desde hace muchos años, gobiernos del Partido Popular han prometido el arreglo de La Salera y siempre han estado en desacuerdo con hacer un campo en el paseo. Han sido ellos los que han cambiado de opinión. Nájera necesita unas instalaciones dignas y no un pegote más.

– ¿Terminó el pleno y qué pasó?

– Aparte de esas amenazas, durante bastante tiempo hemos estado escoltados y protegidos por la Guardia Civil. Todos los concejales de la oposición salvo una pasamos por el cuartel para denunciar la situación. Lo más grave es que con esa movilización se pretendía que cambiásemos el sentido del voto. Que concejales elegidos democráticamente a través de la fuerza, de la presión y de la amenaza cambiasen el sentido su voto.

– ¿A partir de ese día empiezan a tener conversaciones entre los tres partidos de la oposición para propiciar una moción de censura?

– Esa misma noche ya hay contactos para decir que no se podía consentir eso y que había que terminar con la legislatura. El lunes siguiente hay una primera reunión entre los tres grupos en el Ayuntamiento de Logroño donde tanto el Partido Riojano como Izquierda Unida entienden que es el PSOE quien tiene que liderar esa moción y que el candidato no puede ser otro que el que había sido cabeza de lista y el que era portavoz socialista, es decir, yo. Yo no fui con esa intención. De hecho, veinte minutos antes de esa reunión, en Martínez Zaporta (la sede del PSOE en La Rioja), yo digo que si tengo que dar un paso atrás lo doy pero desde el partido se me dice que soy yo el candidato ante una posible moción.

– ¿Cómo transcurre esa primera reunión?

– Como en cualquier reunión hay peticiones pero había una solo línea roja: yo tenía que ser el candidato.

– ¿Se pidieron más cosas?

– Yo creo que lo normal que se solicita en cualquier negociación. Ni más ni menos que lo que se le ofreció a Ciudadanos en la legislatura anterior. Lo que todos teníamos claro es que no se podía consentir lo que estábamos viviendo ni como estaba gobernando el PP en Nájera con un alcalde reprobado, contratos a la carta para familiares, ahora sospechas de prevaricación…

– ¿Se siguió hablando de la posibilidad de una moción de censura?

– En el ámbito regional hubo una conversación y el partido entendió que las negociaciones estaban rotas. Pero los tres portavoces de Nájera en ningún momento cerramos la negociación. Todo lo contrario. Seguimos avanzando y ahí están los WhatsApp. Cuando llega el momento de conversar más en serio es cuando el concejal Saúl Manzanares dice que no apoya la moción. La otra compañera dice que ella apoya la moción pero que había entrado en el Ayuntamiento para estar en la oposición.

– Entonces ¿por qué no sale adelante esa moción de censura?

– Porque hay gente que considera que yo no debo ser alcalde. Ha habido una operación para quitarme de en medio. Pero yo creo que las cosas se pueden hablar. Si me lo hubiesen pedido me hubiese ido.

– Entiendo que si PR e IU tenían como línea roja, que usted fuese el alcalde, es de su propio partido de quien está hablando.

– Efectivamente. En el congreso que dio la Secretaría General a Javier García se nos aplaudió por la situación de amenazas que estábamos viviendo pero claro, por un lado me aplaudían y por otro lado me estaban apuñalando. Nadie entiende que no se favoreciese esa moción de censura. Nadie entiende que una Ejecutiva nueva no favorezca algo que hubiera sido el primer paso para quitar a un gobierno del PP de una cabecera de comarca, un gobierno que no está funcionando.

– La asamblea de Nájera tampoco fue fácil.

– Fue tensa y complicada, pero de momento no puedo comentar nada más.

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