El Rioja

Palacios Vinos de Finca abre su ‘wine bar’ en Nalda

Palacios Vinos de Finca abre su nuevo ‘wine bar’ en Nalda

FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.

A solo quince minutos de Logroño, en un lugar donde La Rioja más conocida por el visitante -ésa que se advierte como un mar de viñas casi infinito- empieza a transformarse en sierra, acaba de abrir sus puertas uno de los espacios enoturísticos más sugerentes de la Denominación de Origen Calificada Rioja. Se trata del nuevo espacio de visitas y ‘wine bar’ de Palacios Vinos de Finca, un proyecto que aúna en Nalda las bodegas Nivarius y Proelio, enclavadas en un paraje de espectacular belleza, a los pies de las peñas de Viguera e Islallana, en pleno valle del Iregua.

FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.

Este nuevo espacio, concebido como un mirador natural al Camero Nuevo, se abre entre viñedos en terrazas, montañas rojizas y un verdor inesperado que sorprende al visitante. “Es un vergel que no casa con la imagen habitual de La Rioja”, explican desde la bodega. Y no les falta razón: la escena es más propia de un paisaje agreste enriqueciendo así la clásica postal vitivinícola. La terraza cubierta de su ‘wine bar’ ofrece una de las vistas más impresionantes de Rioja.

Allí, los visitantes pueden disfrutar de una copa de Finca La Nevera, elaborado únicamente de nuestra parcela de maturana blanca de esta parcela ubicada a 800 metros de altura, o del tinto La Canal del Rojo, recientemente valorado con 95 puntos en la prestigiosa guía Decanter. Los vinos se acompañan de propuestas gourmet de proximidad, como los chocolates artesanos de Kankel o la carne de Herencia Wagyu, procedente de vacas criadas en Finca La Corrala, a tan solo cinco kilómetros de allí.

El ‘wine bar’ permanece abierto de martes a domingo por la mañana (de 11:30 a 15:00 horas) y también los viernes por la noche (20:00–23:00 horas), para disfrutar del atardecer con una copa en la mano, rodeado de viñas y montañas.

FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.

Pero la experiencia va mucho más allá del simple disfrute sensorial. El espacio de visitas propone varias actividades inmersivas, desde recorridos guiados por la bodega con catas comentadas, hasta experiencias como ‘El Lenguaje del Cacao’, una travesía sensorial por los orígenes del chocolate, o ceremonias inspiradas en las tradiciones mayas que rinden homenaje al cacao en su forma más pura. También se ofrecen rutas especiales a fincas singulares como La Nevera o La Esperilla, joyas vitivinícolas a las que solo se accede mediante reserva previa.

La experiencia Finca La Nevera (para un mínimo de ocho personas) sube a los visitantes -a bordo de un Land-Rover- hasta los 800 metros para descubrir uno de los viñedos más altos y espectaculares de Rioja con vistas panorámicas al Valle del Iregua, Sierra de Moncalvillo y Sierra Cantabria. Aquí se disfrutará de un gran picnic gourmet con una selección de vinos blancos de Bodegas Nivarius, incluyendo el icónico ‘Finca La Nevera’.

FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.

Y la experiencia Finca La Esperilla (mínimo ocho personas) lleva al visitante a una parcela ubicada a los pies del castillo de Clavijo (siglo XI). Historia, cultura, arte y viticultura catando vinos y degustando una típica comida tradicional riojana.

Un proyecto con el territorio en el centro

Palacios Vinos de Finca es la materialización de una idea: la de situar el territorio como protagonista absoluto de cada vino. Con Nivarius -la primera bodega especializada en blancos en Rioja- y Proelio -referente en la expresión de viñedos de altura y mínima intervención-, el grupo ha apostado por elaborar vinos con identidad, surgidos de microterruños tratados de forma individual.

La suya no es una Rioja de manual. Es una Rioja de altitud, de valles profundos y suelos diversos, donde el vino nace con alma propia. Desde ahora, además, esa alma se podrá vivir y saborear en uno de los rincones más bellos y sorprendentes de toda la región.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top