El portavoz municipal del PR+ de Logroño, Rubén Antoñanzas, ha pedido este miércoles sancionar a la empresa encargada de redactar la revisión del Plan General por incumplir el contrato al presentar documentación con «errores e imprecisiones». «El PR+ ya no va a permitir que se siga riendo de los logroñeses y que continúe incumpliendo con Logroño”.
Ha explicado que se han incumplido dos plazos que fijaba el pliego de condiciones, dado que, en noviembre pasado, dos meses después de la firma del contrato, tenía que haber presentado la documentación para iniciar la evaluación ambiental y seis meses después debería haber estado la aprobación inicial del Plan General. Así, en la actualidad, ya se estaría con la tercera fase, pero no se ha terminado la primera, ha subrayado.
Para él, es «incomprensible» que el alcalde, el popular Conrado Escobar, no haya llevado a la Junta de Gobierno el expediente para «la imposición de penalidades al contratista por ejecución defectuosa de prestaciones», como hizo su antecesor, el socialista Pablo Hermoso de Mendoza en diciembre de 2022. El alcalde, con su «inacción» defiende a «un incumplidor con Logroño por encima de los intereses de la ciudad», ha añadido.
«La empresa -ha incidido- tiene que ser sancionada por el perjuicio que está causando no solo a los logroñeses, sino a la propia unidad de Urbanismo, al tener que asumir la sobrecarga de trabajo adicional para arreglar las deficiencias”.
También ha recordado que el concejal responsable de este área, Javier Martínez Mancho, reconoció en el último pleno que se había requerido este mes de mayo al contratista la subsanación de deficiencias en la documentación que había presentado a la unidad.
Se ha preguntado por las razones por la que se han tardado nueve meses en realizar el primer requerimiento formar y por la que el Gobierno local «tapa» los incumplimientos de esta empresa. Ha destacado que, “tras la crisis de gobierno de julio de 2024, el alcalde encomendó a Martínez Mancho la dedicación casi exclusiva para agilizar el Plan General, con un sueldo anual de 56.868 euros”, y se ha preguntado «¿qué ha estado haciendo el señor concejal todo este tiempo».
Cree que esta «ineficacia» en la gestión permite al alcalde hurtar el debate a las fuerzas políticas y a la sociedad sobre qué modelo de ciudad se desea para los próximos años e «imponer, con su mayoría absoluta, modificaciones urbanísticas trascendentales para el futuro de Logroño», como Ramblasque y el plan especial de reforma interior (PERI) Excuevas-Cuarteles.


