Tres averías en los bloques de viviendas superiores a la estación de autobuses de Calahorra han hecho que la instalación haya tenido que permanecer cerrada durante unos días. Un cierre que se solventará a lo largo de esta semana cuando terminen los trabajos que se han tenido que realizar.
La estación de autobuses de Calahorra permanece cerrada desde hace varios días a raíz de una serie de averías que han comprometido la seguridad de sus instalaciones. Según ha informado el Ayuntamiento, el origen del problema se encuentra en varias filtraciones de agua procedentes de viviendas situadas en los bloques superiores a la estación.
Todo comenzó cuando la persona encargada de la estación detectó un daño visible en el techo del edificio. De inmediato, se avisó a los servicios técnicos del Ayuntamiento, que confirmaron que el deterioro estructural se debía a una fuga de agua en una de las viviendas del primer piso, ubicada justo encima de la estación.
Tras ponerse en contacto con el propietario, este realizó la reparación correspondiente, lo que permitió al consistorio preparar la intervención para acondicionar el techo afectado. Sin embargo, al acceder a la zona de trabajo, los técnicos descubrieron una segunda fuga, esta vez en una vivienda de otro bloque distinto, también en un primer piso.
Localizar al propietario de esta segunda vivienda fue un proceso complicado, pero finalmente se consiguió. Se le notificó la necesidad de reparar la avería y, una vez subsanada, todo parecía listo para acometer los arreglos en la estación. No obstante, justo cuando se iban a montar los andamios, apareció una tercera fuga, también en ese mismo bloque, lo que ha retrasado de nuevo los trabajos.
Esa última filtración fue reparada la semana pasada. Según fuentes municipales, el pasado miércoles el techo seguía muy húmedo, por lo que se ha esperado hasta ahora para que la estructura se seque completamente. Si no hay más imprevistos, está previsto que este martes se proceda finalmente a los trabajos de reparación del techo con pladur.
Desde el Ayuntamiento explican que estas fugas han supuesto un retraso constante e imprevisto que ha obligado a mantener cerrada la estación por seguridad, ante el riesgo de desprendimientos del techo. “Esperamos que entre el miércoles y el jueves la estación pueda estar de nuevo en condiciones y reabrir al público”, apuntan desde el consistorio. No obstante, recalcan que todo depende de que no aparezcan más averías.


