Cualquiera que se haya enfrentado alguna vez a una reforma doméstica sabrá que, por encima de todas las demás, hay dos cuestiones capaces de generar una jaqueca a la hora de contratar los trabajos: cuánto durarán los martillazos y cuánto costará la obra. Sobre la primera de esas variables poco se puede hacer, salvo confiar en la palabra de los especialistas, pero la segunda cuestión conviene tenerla clara antes de que los obreros comiencen a derribar tabiques.
En el ámbito de la Administración municipal, el dolor de cabeza se multiplica cuando toca financiar proyectos y la caja no anda excesivamente boyante; más aún cuando la capital riojana ha renunciado a importantes fondos europeos en los últimos meses. Que se lo digan, si no, al Ayuntamiento de Logroño, que esta misma semana se ha decidido a iniciar los trámites para solicitar un préstamo de -nada menos- 9 millones de euros para sufragar el coste de 43 actuaciones de diverso calado en la ciudad.
Según explicaba el concejal de Hacienda, el Consistorio aún dispone de ‘aire’ para pedir dinero a los bancos, ya que su deuda viva (el importe que debe a las entidades financieras) se encuentra en el 50 por ciento de su capacidad de financiación y la Ley no hace saltar las alarmas hasta que ese porcentaje se eleva entre el 60 y el 70 por ciento.

NueveCuatroUno ha accedido al detalle de esas 43 actuaciones que el Ayuntamiento de Logroño prevé acometer con el dinero de ese préstamo, en el caso de que los bancos aprueben su propuesta. Son partidas que oscilan desde los 6.611 euros con los que la Administración local contrataría un software específico a petición de distintas unidades municipales, hasta el 1.155.646 euros que costaría darle continuidad al nuevo sistema de administración electrónica para la gestión de tasas y tributos.
En la relación de proyectos condicionados por la adjudicación de ese nuevo préstamo se encuentran actuaciones de carácter urbanístico, como la reforma de las calles Lardero y Vitoria, la rehabilitación de la antigua estación de autobuses –licitada esta misma semana y con una notable premura en su ejecución para no perder financiación europea– o la reordenación del tráfico en la nueva terminal. Actuaciones estas que, en su conjunto, cuestan casi 2 de los 9 millones de euros que aspira a conseguir el Ayuntamiento.
También a pie de calle, la finalización del soterramiento de la subestación eléctrica de Cascajos copa buena parte de los fondos que ahora pide el Consistorio logroñés, con un importe de 1,4 millones de euros para completar la urbanización en Miguel Delibes.

No muy lejos de allí, en dirección este, se espera que las máquinas comiencen a dar forma en breve a la rotonda que conectará Vara de Rey con la calle San Antón. Este proyecto, que además servirá de antesala para la reforma de la vía más comercial de la ciudad, también destaca entre las actuaciones susceptibles de financiarse con ese préstamo, a razón de 400.000 euros.

Por último, otro de los grandes proyectos para el presente mandato municipal, como la ampliación del Teatro Bretón, también figura en el listado, con 374.000 euros correspondientes al convenio con la Administración central para la ejecución de los trabajos; sin olvidar 250.000 euros consignados a la reurbanización de la calle Beti Jai, que retomará las obras en las Cien Tiendas.
También es significativa la nómina de actuaciones que serán invisibles a ojos de los transeúntes, pero que representan un importante esfuerzo financiero para el Ejecutivo local. Sin ir más lejos, la relación de inversiones incluye hasta cinco partidas con el concepto ‘PERTE Digitalización Ciclo del Agua’ (por importe de casi 600.000 euros), la renovación de las viejas tuberías de fibrocemento (100.000 euros) o del sistema del electrobombeo en el embalse de La Grajera y el Campo de Golf (85.000 euros).
Por último, entre las partidas marcadas por el Ayuntamiento para financiarse con el préstamo de 9 millones de euros, también constan los presupuestos para distintas convocatorias de subvenciones, tales como de rehabilitación y regeneración (100.000 euros), al patrimonio cultural (500.000 euros) o a obras de accesibilidad universal (200.000 euros).
En definitiva, el Consistorio de la capital riojana se juega mucho más que oxígeno financiero con la petición de este préstamo, ya que en caso de que no sea concedido quedarían en el aire importantes actuaciones, muchas de las cuales han sido señalado como estratégicas por parte del equipo de Gobierno.


