Dentro de su camino hacia los puestos europeos de la Liga Asobal, el BM Logroño recibe este sábado (18:30 horas) al Recoletas Atlético Valladolid, ante el que uno de sus grandes enemigos será el cansancio, que se ha traducido en problemas físicos para varios jugadores.
El conjunto franjivino hizo en enero una segunda pretemporada en la que metió una marcha más a todo el equipo y eso es lo que le ha llevado a tener una trayectoria en la segunda vuelta casi inmaculada, solo rota por la derrota por un gol en Granollers.
Esa trayectoria se basa en gran medida en una exigencia física que ha empezado a «cargar» a varios jugadores, que han tenido problemas para entrenar esta semana; Ponciano, El Korchi, Tuá, Preciado y Javi García han trabajado «entre algodones» para llegar a mañana, aunque está por ver a qué ritmo.
Si pueden rendir como en las últimas semanas el BM Logroño tratará de nuevo de marcar un ritmo de juego frenético, en el que apuesta sobre todo por generar acciones de ataque en pocos segundos, fiado atrás no solo a su defensa sino también a la «gracia» de Xoan Ledo en la portería.
No obstante no se fía de un Valladolid que está un punto por delante en la tabla, fruto de una primera vuelta «normal» -no como la de los riojanos- y de una segunda vuelta también muy «aseada». Así, el choque se presenta bastante igualado aunque ahora ya el BM Logroño hace valer la importancia de jugar en casa, no como hace meses, lo que le da una corta ventaja, a priori.
Un punto de «morbo» del encuentro lo aporta el que aunque ninguno de los clubes lo haya confirmado ya preparan la próxima campaña en la que muy probablemente llegarán a Logroño desde Valladolid los hermanos Miguel y Álvaro Martínez Lobato.


