«Dan al ojo», dice Mercedes sobre los adoquines de la calle Hermanos Moroy de Logroño. De no darle un poco de pudor pegaría la frente contra el escaparate de la carnicería Olga. Eso le permitiría constatar mejor el verdadero calibre de los chorizos que venden al otro lado del cristal. «Sí, son algo más gordos que los que habitualmente vemos en La Rioja». Miguel Elías lo explica con una gran sonrisa en su cara.
Este joven carnicero riojano (25 años) es la cuarta generación que anda enredado con las chacinas. Sus bisabuelos ya tenían una carnicería en Baños de Río Tobía, punto central de la cultura chacinera riojana con sus históricos secaderos de jamones. Cuatro generaciones más tarde, todo este bagaje y herencia cultural tienen premio. En la carnicería Olga presumen desde ya de elaborar y vender el Mejor Chorizo Artesano del Mundo, en el afamado concurso que se celebra todos los años en Covaleda. Además, en Embutidos Olga también han logrado el tercer premio en la categoría ‘comercial delgado’.

«Tenemos, por un lado, el artesano, y por el otro, el comercial», explica Miguel Elías. El mejor del mundo es el artesano, el comercial, «algo más fino», es el tercero en su categoría. «Es una gran noticia. Estamos muy felices por haber conseguido este premio», apunta este lunes Elías desde su pequeña carnicería con escaparate a Hermanos Moroy, en donde los viandantes se detienen para interesarse por esos chorizos tan especiales.
«Los hacemos como los llevamos haciendo toda la vida, como nos enseñó nuestra bisabuela Catali». Aunque han ido afinando la calidad de los ingredientes para presentar el mejor chorizo del mundo. «Usamos ajos de Las Pedroñeras, que es el único ajo de España con sello de calidad», apunta. «También usamos el mejor pimentón de la Vera», confirma, «y por supuesto la carne de los mejores cerdos riojanos». Así elaboran los mejores chorizos del mundo.

Tres generaciones en Logroño
Elías quiere hacer honor a la herencia recibida. Es el guardián de una herencia cultural que defiende en este pequeño local del Mercado de San Blas. «Estamos muy orgullosos del trabajo que hemos recibido». A sus 25 años, Miguel Elías reconoce que «nació siendo carnicero. Es lo que me gusta», y ya es la cuarta generación. Comenzó Catali con la carnicería en Baños. «Mis abuelos ya se vinieron a Logroño, donde siguieron con las carnicerías». Y fueron Olga y Francisco, sus padres, los que decidieron apostar por el Mercado de San Blas hace ya 27 años. Cambios de ubicación sin modificar la receta de sus chorizos: de olor intenso, textura agradable, lo justo de grasa, buen magro y en diversos puntos de curado para atender a los gustos de los riojanos y visitantes, que quieren probar, sin duda, el que dicen los expertos es el mejor chorizo artesano del mundo en este 2025. Y vuelve a ser riojano.


