‘Se pasa rico soltera’, dice Skarira, y ¿quiénes somos nosotros para llevarle la contraria? Aunque cuesta un poco ponerse de su lado cuando seguimos viviendo en una sociedad que continúa idealizando el amor romántico como pilar fundamental para alcanzar la felicidad. Porque, cuando mujeres como Asun o María afirman que «me gusta estar soltera», todas las miradas hablan.
Vivir en pareja está bien, pero estar soltera también. Claro que pone en jaque todos esos estereotipos de ‘amor Disney’ que todas tenemos cuando somos pequeñas, pero es más que posible disfrutar de una vida plena y feliz no a pesar de ser soltera, sino gracias a ello. De hecho, María confiesa que «de peque jugaba a príncipes que se enamoraban de mí. Era todo mágico y maravilloso. Luego llegó Hollywood y mi vida no tenía sentido hasta que llegara él y lo cambiara todo».
Con el paso de los años, nada es así. Pero María no le da ninguna importancia, es más, «eres feliz si la vida que estás viviendo es la que quieres vivir. La felicidad está en ti. Puedes ser infeliz siendo soltera o en una relación. Estar en paz contigo es la base de todo». Es más, «tú puedes estar muy acompañada físicamente y emocionalmente tener la soledad más grande del mundo», añade Asun.

Esta calagurritana también soñaba cuando era pequeña con casarse, «pero llega una edad, más o menos los 30, en la que te das cuenta de que estás bien como estás, con tu familia y amigos, y no te hace falta más porque ya tienes llena tu vida».
Ahora bien, parece que la sociedad no lo ve así. ‘Solterona’, ‘amargada’, ‘te estás quedando para vestir santos’… Sí, en pleno siglo XXI todavía se siguen diciendo estas cosas que para María son «auténticas faltas de respeto. La pena es que, hasta hace no mucho, esas frases eran demoledoras para algunas mujeres que se veían obligadas a casarse con un hombre para ser algo. Porque, claro… ¡cómo no te ibas a casar y a tener hijos! En muchas ocasiones daba igual lo que tú quisieras. Sí o sí tenías que tener un hombre al lado».
Asun reconoce que sigue oyendo este tipo de comentarios, los menos, «pero suele ser gente mayor que tiene otra perspectiva de vida. A mí me han llegado a decir: ‘Cuánto mejor estar con una persona para compartir los años que te quedan’. Pero bueno, señora, que todavía me queda mucho por vivir», responde entre risas.
Ambas coinciden en que en este sentido «la cosa va cambiando», sin embargo todavía sigue habiendo mucho miedo a la soledad. «Un miedo que a veces te hace saltar de una relación a otra, de buscar desesperadamente». Y es que a la palabra soledad se le suele conferir un significado negativo pero, «nos guste o no somos nuestros propios compañeros de viaje. Tú solo te enfrentas a tus propios logros, miedos y los compartes claro, pero solo haces muchas cosas y no lo valoramos», lamenta María.

¿Miedo al compromiso, quizás? No tiene nada que ver. «Yo estoy soltera porque quiero. Miedo al compromiso, ninguno. Miedo a sufrir, no te digo que no», confiesa Asun. Para María tampoco van por ahí los tiros, es más, «cuando he conocido a alguien no me ha importado formalizar la relación».
No se plantean la vida desde su soltería, ni mucho menos. Estas dos mujeres viven el día a día con sus trabajos, su familia, sus amigos, «sin pensar en cuál es mi situación sentimental», y no echan en falta algo que no tienen, «porque si estoy feliz como estoy, es que no lo necesito en mi vida».
Actitud que no quita para que el día de mañana llegue alguien y les ‘mueva el piso’ como dicen en Latinoamérica, cuna de las novelas más amorosas del planeta. Pero hora, no cambian su libertad por nada del mundo. Son mujeres solteras, convencidas y que valoran esa soledad en vez de temerla. Lo que no significa, por supuesto, que no tengan ambas una vida social que muchos quisieran.


