Con la llegada de Yayo Urzay al banquillo del primer equipo, la UD Logroñés acumula ocho entrenadores distintos desde verano de 2021. Una inestabilidad que ha llevado al club a una grave crisis deportiva en la que parece instalado desde entonces. Todo cambió a partir del 30 de mayo de 2021, cuando los blanquirrojos confirmaron su descenso desde Segunda División a la recién creada Primera Federación. Ese fracaso deportivo significó el final de cuatro temporadas consecutivas de Sergio Rodríguez como técnico del primer equipo. El último proyecto largo de la entidad.
Desde entonces, el club presidido por Félix Revuelta se ha convertido en una trituradora de entrenadores. En verano de 2021, Mere Hermoso fue nombrado técnico de la UD Logroñés en Primera Federación. El gaditano partía con el objetivo de tratar de volver a Segunda División. Duró treinta jornadas. Después de que los riojanos cayeran frente al Talavera (2-0), Hermoso fue cesado el 3 de abril de 2022, a falta de ocho partidos del final. En ese momento, Mere había cosechado catorce triunfos, ocho empates y tres derrotas (50). Su equipo, eso sí, estaba fuera del playoff.

Mere Hermoso en el banquillo riojano.
Su relevo fue Albert Aguilá, hasta entonces entrenador del Promesas. El ilerdense llegó con una clara misión, que su equipo jugara el playoff de ascenso. Aunque sus números no fueron espectaculares: cuatro triunfos y cuatro derrotas. Aquella UD Logroñés logró meterse en esa fase final. Sin embargo, los blanquirrojos cayeron en primera ronda, frente al Villarreal B (3-1), en las semifinales disputadas en A Malata.

Albert Aguilá en el Mundial’82.
2022/23, el curso horrible
No volver a Segunda supuso una decepción, pero la 2022/23 iba a ser más complicada. Tres técnicos pasaron por Las Gaunas, pero ninguno pudo evitar el descenso a Segunda Federación. Aguilá continuó tras esa frustrada promoción, pero solo duró doce jornadas. Dejó el equipo décimo, con cuatro victorias, cinco empates y tres derrotas (17 puntos). Parecía un mal comienzo, pero la cuesta abajo llegaría con su sustituto. Natxo González permaneció trece jornadas en el cargo y no logró un solo triunfo (siete empates, cinco derrotas y el surrealista partido de Sabadell, con la segunda parte pendiente).
A aquella plantilla le miró un tuerto, un ciego, la bruja Lola y todos los espíritus malignos posibles. No les salió nada y en Sabadell, la UD Logroñés encajó probablemente el tanto más bochornoso de su historia. En poco más de tres meses, Natxo heredó un candidato al playoff y lo dejó a ocho puntos de la permanencia. Por números y rendimiento, el vitoriano es el peor técnico de la historia de la entidad. Así que en la jornada 25, Sergio Rodríguez, nombrado gerente deportivo en verano de 2022, se puso al frente. A lo Voro en el Valencia, un hombre de club en busca del milagro imposible.

Natxo González. / Foto: UD Logroñés
Pero aquel descenso ya era cuestión de tiempo, y en la jornada 35 se hizo matemático. Los riojanos cayeron frente al Nàstic de Tarragona en Las Gaunas (0-1) y el 7 de mayo de 2023, bajaron matemáticamente a falta de tres jornadas. Ese verano, Sergio no continuó como técnico y retornó a la gerencia de la entidad. Su sustituto en el banquillo fue Diego Martínez, que llegó en tándem con Carlos Lasheras al frente de la dirección deportiva. El objetivo era ineludible: ascender directamente. Sin embargo y de forma reiterativa, las expectativas no se cumplieron.
Diego Martínez completó las 38 jornadas y clasificó al equipo en tercer puesto (71 puntos). Esa cifra hubiera significado ascenso directo en cualquier grupo, pero no en el II. Un excelente Bilbao Athletic se llevó el premio grande (82) y también el Barakaldo superó a los riojanos (76). Los de Diego apabullaron a muchos rivales en Las Gaunas, pero bajó sus prestaciones fuera de casa, sobre todo durante la primera vuelta. En la promoción, los blanquirrojos desbancaron al Guijuelo (0-0 y 1-0), pero sucumbieron frente al Marbella (1-0 en la Costa del Sol y 0-1 en Las Gaunas, ante 14.235 espectadores). En la orilla murió aquella etapa de Diego, con veinte triunfos, once empates y tan solo tres derrotas en liga.

Diego Martínez y Josean García se saludan en Las Gaunas. FOTO: Carmelo Betolaza
2024/25 o la vuelta al caos
El riojano no continuó, aunque sí lo hizo Carlos Lasheras en la dirección deportiva. Miguel Flaño fue el nuevo inquilino del banquillo. En un grupo donde la UD Logroñés parecía el ‘coco’ indiscutible, todo pasaba por ascender directamente. Flaño llegó con el discurso de excelencia y mejora continua, pero duró trece jornadas. La derrota en Anguiano acabó con su etapa durante el pasado mes de noviembre. Se fue con seis victorias, cinco tablas y dos derrotas, más el pase de ronda copera ante el Eibar (23 de 39 en liga). Bagaje insuficiente, pero mejor que el que dejó su sustituto Sergio Rodríguez (18 de 36).

Miguel Flaño.
Sergio, en su cuarta etapa, volvió al banquillo blanquirrojo. Pero no logró ese cambio radical que quería, ese sacar todo a los futbolistas. Su tiempo ha durado doce encuentros, con cuatro triunfos, seis empates y dos derrotas. Para el recuerdo quedan, eso sí, la eliminación del Girona en Copa y el mérito de caer frente al Athletic Club en penaltis, en el mayor récord de asistencia a Las Gaunas (15.577 espectadores). Pequeñas alegrías, pero insuficientes respecto al trayecto mediocre de la competición doméstica, con el peso insufrible de cuatro años de catástrofes deportivas.
Porque en liga, el equipo de Sergio, de interino a «permanente», nunca conectó a la grada con el equipo. La masa social expresó su cabreo en varias ocasiones. No gustaron los resultados, como el empate frente al colista Subiza, ahora desahuciado. Tampoco la imagen ofrecida. Al equipo le ha faltado continuidad y en estas últimas semanas, ha perdido su identidad. El esperpento ante el Ejea (3-0), una nueva decepción frente al Tudelano (0-0) y la derrota frente al Eibar B (1-0), han provocado un nuevo cambio en el banquillo. Lo inusual hasta 2021 se ha convertido en una rutina deportiva que constata a la perfección que los sucesivos proyectos no han alcanzado los objetivos marcados.

Sergio Rodríguez. FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Tras el resultado en Unbe, la entidad ha decidido destituir a Sergio. Yayo Urzay, hasta ahora técnico del Promesas, le ha reemplazado. A nueve partidos del final de la liga regular, es séptimo con 41 puntos, dos por debajo de la promoción. Como el ascenso directo se ha alejado a once, ahora el objetivo debe rebajarse a jugar el playoff. Es el noveno técnico en menos de cuatro años y como todos los anteriores, estará sujeto a la tiranía de los resultados. No hay forma de hacer crecer un proyecto duradero en cuatro años de pesadilla.


