Este viernes, el Rápid de Murillo, cuyo principal equipo juega en la Regional Preferente, ha publicado un vídeo donde se muestra el lamentable estado de su campo, El Rozo, totalmente embarrado, irregular y donde jugar al fútbol resulta complicado. El presidente del club, Iván Luis Sáenz Galilea, ha explicado a NueveCuatroUno sus reivindicaciones: «En 2005 se montó el campo. Estamos en 2025 y no se ha efectuado ningún arreglo ni nada. Llevo cinco o seis meses hablando con el Ayuntamiento para que pillaran subvenciones, fondos europeos, lo que sea. No han aportado nada».
El presidente se encarga de todos los arreglos: «Yo rodillo el césped, lo abono, lo cuido y el Ayuntamiento no aporta nada, estamos como los de Nájera. Son tan malas condiciones que cuando llueve, esperamos ir a Pradoviejo algún partido, que se seque un poco para poder rodillarlo y que vuelva a estar medio decente. Pero si nos pilla un poco mojado, va a parecer una huerta». Según el propio Iván, la petición del campo se remonta a hace más de diez años: «Nunca he dicho que me lo cambien completamente, pero sí que, poco a poco, te vayan haciendo arreglos».
Esta dinámica, claro está, afecta al equipo de Regional. «En El Rozo estamos jugando casi todos los partidos, pero en Pradoviejo llevamos casi dos meses entrenando con el Regional allí», valora. La descripción de los problemas coincide con los del ‘Cementerio’ de Nájera: «Los jugadores salen de los partidos con las botas y las piernas llenas de barro. En esas condiciones no se puede jugar al fútbol». Tras unas semanas de «espera», se ha decidido a denunciar este tema a través de redes sociales. Sostiene que así, los problemas del club adquieren repercusión.
Situación actual de nuestro campo de fútbol pic.twitter.com/T3FAybO0m4
— CF Rápid de Murillo (@CFRapid) February 14, 2025
«Somos un pueblo de 1.700 habitantes donde no hay una zona industrial para coger dinero o tal. Dependes de subvenciones o ayudas, o es imposible. He reportado el problema, estoy intentando que me reciba el director general de Deportes (Diego Azcona)», explica el mandatario. Sin embargo, afirma que la respuesta que le han dado es que el contacto no debe ser vía club, sino mediante la alcaldía. Y ahí reside el problema. En Murillo, gobierna el PSOE y en Logroño, el PP. Ese choque político complica las cosas: «Se me están cerrando un poquito las puertas, voy a intentar abrir las que pueda». Cuando coinciden colores, como en Nájera y el Gobierno regional (PP), se producen decisiones como la tomada por el Ejecutivo de pagar íntegramente el nuevo campo.
Por eso, Sáenz Galilea y el resto de integrantes de su club darán el primer paso este domingo: «Vamos a hacer una especie de marcha con el Frente Toquero para recaudar dinero por los costes que nos cuesta jugar en Pradoviejo». Y son elevados, a razón de 36 euros por entrenamiento y 110 por partido. Además, con condicionantes: «Vas allí, no puedes plantear taquilla ni bar. Además, la afición también es más difícil que siga al equipo. Hay gente que se me ha quejado. Aquí lo único que pasa es el tiempo sin que se haga nada».

Foto: Rápid de Murillo
Y el problema, según explica, no se limita al campo de fútbol: «He pedido que arreglen las luces del polideportivo y no hay manera. No hacen más que darte largas». Iván explica que el equipo de fútbol sala, en playoff de ascenso, ha generado expectación: «Ahora hay mucha gente y tienen miedo (se refiere a los políticos); porque ven, que si no, voy a salir a la calle».
Antes de llegar a ese extremo, Iván tiene varios pasos pendientes. Primero, se presentará en el próximo pleno del Ayuntamiento de Murillo y también, de reunirse con Diego Azcona. «Si no se solucionan las cosas, nos manifestaremos con todas las familias que tiene este club. 108 niños con sus familias, que están de estas maneras. Hay muchos jugadores que han venido a jugar aquí desde Logroño, porque les estaban metiendo mucha presión con los cobros (se refiere a la subida de cuotas de los equipos, en buena parte obligadas por el ‘tarifazo’ de Logroño Deporte)«, explica.
Un césped artificial como remedio
En ese sentido, el mandatario prevé un incremento del fútbol base en su club. Y también sus consecuencias: «Puedo hacer uno o dos equipos más el año que viene. Si meto a jugar ahí a tres equipos en El Rozo, el año que viene no va a ser factible jugar allí». Y los costes de jugar partidos en Pradoviejo serían también elevados: «Por poner un número aproximado, 20 partidos jugados en Pradoviejo serían casi 2.500 euros. ¿A quién se lo cobras? ¿A los padres? ¿A los patrocinadores? Es inviable».
¿Y cuál es la solución? El presidente reconoce estar en contacto con la concejala de Deportes de aquí de Murillo y a su vez, ha hablado con el Autol. Con la nueva inversión realizada, La Manzanera dispondrá de un tapete de césped artificial de última generación. Por eso, el presidente se ha puesto en contacto con los catones, con el objetivo de que, en colaboración con el Ayuntamiento de Murillo, pueda ceder casi todo el campo al Autol «a coste cero».
«Así, podremos hacer un anexo al lado del campo de fútbol para que al menos, puedan entrenar los chavales en una superficie, si no se arregla el campo, medio decente. La piedra la he dejado en el tejado del Ayuntamiento», termina Iván. Nuevamente, barro político y unos claros perdedores: más de un centenar de niños que quieren practicar su deporte favorito.


