La cosa tendría su gracia si no fuera porque constata las carencias ferroviarias que confirman a La Rioja como la comunidad con los peores trenes de España. El Regional Express que conecta Logroño con Zaragoza ha firmado este viernes un nuevo episodio que justifica el apelativo de ‘tren chispita’, como lo conocen ya la mayoría de riojanos.
No es ya que el tren haya acumulado retrasos mientras serpentea rumbo a Aragón, es que el de las 15:05 horas ni siquiera ha logrado este viernes abandonar la capital riojana debido a una avería. Al llegar a la altura de Los Lirios, apenas 150 metros más allá de la estación de Logroño, el vehículo ha detenido su marcha y de ahí no ha podido pasar.
Los pasajeros, habituados a estas escenas pero contrariados porque sus planes se han vuelto a ir al traste, ha sido reconducidos a la estación, donde Renfe les ha ofrecido las habituales dos alternativas en estos casos: la devolución del importe del billete o intentar acomodarlos en el siguiente tren a Zaragoza (cuya salida está prevista para las 17 horas), en el caso de que este funcione correctamente.
«Hemos protestado pero no nos han hecho ni caso», lamenta uno de los pasajeros, quien no se explica cómo es posible que resulte tan complicado viajar desde una capital de comunidad autónoma, como Logroño.
Cabe recordar que el Regional Express a Zaragoza no es el único servicio que acumula incidencias de forma casi cotidiana en La Rioja. En lo que va de semana el Alvia a Madrid y el de Barcelona han acumulado retrasos hasta en tres jornadas distintas. Demoras que, en el caso del Madrid-Logroño del domingo tardó la friolera de más de cinco horas en llegar a su destino. Una incidencia que al día siguiente derivó en otro retraso, ya que el conductor del tren debía cumplir con el descanso reglamentario.


