La historia de Clínica Cerrolaza se remonta a 1985, cuando Pedro Cerrolaza, médico estomatólogo y ortodoncista, abrió el primer centro en la Gran Vía de Logroño, en la emblemática Torre de Logroño. Su meta era muy clara: cuidar la salud bucodental de niños y jóvenes. Con el paso de los años, este compromiso se ha extendido a los adultos, integrando la última tecnología para ofrecer siempre lo mejor.
Especializada en odontopediatría y ortodoncia, Clínica Cerrolaza es el ejemplo perfecto de cómo la innovación y la atención personalizada pueden transformar la experiencia de cualquier paciente. Gracias a su enfoque especializado y a unas instalaciones de primer nivel, actualmente se posiciona como uno de los referentes de la región y una de las clínicas más grandes de Europa.

FOTO: Fernando Díaz/Riojapress
Cuando en 2001 un atentado de la banda terrorista ETA sacudió la Torre de Logroño, Pedro Cerrolaza tomó la decisión de trasladarse a la actual ubicación, en Pérez Galdós 16. La clínica se extiende por 750 metros cuadrados sin barreras, donde la tecnología avanzada, el equipamiento dental y sanitario, y rigurosos protocolos de esterilización y asepsia crean un entorno único y seguro para sus pacientes.
«Nuestra odontología se centra en los niños y jóvenes», explica Jorge Cerrolaza. Entre los tratamientos más comunes para los más pequeños se encuentran empastes, restauraciones, coronas y extracciones, «aunque también atendemos a adultos para tratamientos de ortodoncia, ya que esta especialidad es para todas las edades».

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El éxito de la clínica se basa en la experiencia de sus dieciocho profesionales y en unos protocolos rigurosos que permiten realizar la mayoría de los trabajos de forma interna.
«Siempre buscamos estar a la vanguardia tecnológica. Fuimos pioneros en La Rioja al adquirir una máquina de radiología 3D, y contamos con un escáner intraoral 3D que nos ayuda a crear modelos digitales.

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La clínica también destaca por su experiencia en cirugía oral, lo que les permite hacer tratamientos auxiliares al tratamiento de ortodoncia sin necesidad de derivar a otros especialistas. Por ejemplo, la colocación de microtornillos para ortodoncia, que sirven como anclaje para mover los dientes de manera precisa, abriendo la puerta a tratamientos que antes eran imposibles. «Este avance es, sin duda, el logro más relevante de la ortodoncia en los últimos 25 años. Mantenernos actualizados es esencial».

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Y porque la odontología y la estética en muchas ocasiones van de la mano, la Clínica Cerrolaza también colabora con el Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital San Pedro. «Hay pacientes en los que la solución a su caso no puede ser solo la ortodoncia ya que la posición de sus huesos maxilares no es la apropiada. Ejemplos como mandíbulas muy grandes o muy cortas». En estos casos, lo mejor es hacer un tratamiento combinado de ortodoncia y cirugía ortognática, y aquí entra Cerrolaza. Ellos se encargan de lo primero y el Hospital llevan a cabo la operación. «Son gente que trabaja fantásticamente bien y les estamos muy agradecidos».
Caso por caso
El trato especializado de esta clínica es otro de sus puntos fuertes. «Empezamos cada caso de ortodoncia con un diagnóstico completo que incluye radiografías, fotografías y modelos, los cuales estudiamos en detalle», señala Jorge. Con un innovador protocolo, tanto Pedro como él realizan el diagnóstico «en ciego», de forma independiente y sin conocer la opinión del otro para minimizar errores; luego, debaten y llegan a un consenso sobre el mejor plan de tratamiento. Una vez definido, se reúnen con el paciente (o sus padres) para explicar de manera clara y cercana el diagnóstico y las opciones de tratamiento.

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El temor que muchos niños -y adultos- sienten al enfrentarse al dentista se va disipando gracias al trato cercano y humano del equipo. «Te sorprendería lo bien que se portan los niños». Desde la primera visita, el equipo explica en un lenguaje adaptado a su edad en qué consiste el tratamiento, mostrando los instrumentos y haciendo la experiencia lo más lúdica posible. Esto, «sumado al bagaje de nuestras odontopediatras, crea un ambiente de confianza en el que incluso se utilizan vídeos y dibujos para que los pequeños se sientan seguros».

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Para complementar el servicio, Clínica Cerrolaza ofrece además talleres de salud dental para toda la familia. «Nos enorgullece ser pioneros en la enseñanza de la higiene oral, compartiendo de forma amena consejos prácticos para prevenir problemas dentales y fomentar las mejores técnicas de cepillado», concluye Jorge.


