No hay dos sin tres, pero es que en la sierra riojana los problemas con la telefonía son constantes. Los vecinos de Castroviejo llevan desde el martes sin cobertura de teléfono móvil ni acceso a internet. Cinco días de incomunicación total que han convertido el día a día en un desafío, dejando en evidencia la situación con la que se encuentran los vecinos con los servicios básicos en el medio rural.
El problema radica en la única antena del pueblo, gestionada por Movistar, que ha dejado de funcionar sin que, hasta el momento, la compañía haya dado respuesta ni solución. La falta de conexión ha afectado a todos los ámbitos de la vida cotidiana: desde seguir la actualidad o pedir una cita médica hasta realizar pagos con tarjeta en el bar o simplemente comunicarse con familiares y amigos.
«Mientras se habla de digitalización, apoyo al medio rural y lucha contra la despoblación, en la práctica siguen ocurriendo situaciones como esta, que dejan a pueblos enteros en el olvido», comenta uno de sus vecinos.
Más allá del impacto en la vida diaria, la incomunicación supone un riesgo en caso de emergencias. Sin posibilidad de llamar a los servicios sanitarios o de seguridad, los habitantes de Castroviejo se encuentran en una situación de vulnerabilidad que, tras cinco días, sigue sin resolverse.
Los vecinos exigen una solución inmediata y reclaman mayor compromiso por parte de las compañías de telecomunicaciones y las administraciones. “Duele no poder estar informados, pero sobre todo sentirnos invisibles y abandonados”, expresa con frustración. Mientras tanto, Castroviejo sigue esperando una respuesta.


