El campo en clave ecológica continúa su curva ascendente con cada año que pasa. Si en 2015 La Rioja apenas alcanzaba las 5.000 hectáreas de cultivos bajo este sistema, en 2023 ya eran 8.371 hectáreas (el 1,65 por ciento de la superficie agraria útil (SAU), teniendo en cuenta tierras de cultivo, prados naturales y pastizales). De igual forma lo han hecho el número de operadores en la región, que ha pasado de los 326 a 491 profesionales en el mismo periodo, aunque esta comunidad sigue estando por debajo de la media nacional (el 10,79 por ciento SAU dedicada a la producción ecológica en 2021).
A falta de publicar los datos referentes a 2024, las proyecciones son bastante positivas. En cuanto al incremento de productores, se espera que las cifras crezcan un 3,25 por ciento respecto a 2023, ya que hay alrededor de 15 operadores más. La superficie también ha aumentado y se calcula que las cifras totales a cierre de 2024 ronden las 9.000 hectáreas.
Si bien el viñedo, el almendro y el olivar (por ese orden de presencia) son los cultivos que más superficie ocupan, las plantas hortícolas van ganando terreno en este ecosistema de cero herbicidas y máximo respeto al medio ambiente. Las alcachofas son la principal hortaliza que se planta en ecológico, aunque los agricultores también apuestan por lechugas, caparrones o judías, entre otras. En total son ya casi medio centenar de hectáreas las destinadas a la horticultura en ecológico, mientras que en 2015 la cifra no llegaba a la veintena (19,28 hectáreas).
Sin embargo, de las 5.518 hectáreas de hortícolas en La Rioja, solo 47 son en ecológico (el 0,85 por ciento), siendo los municipios de La Rioja Baja (como Aldeanueva de Ebro, Alfaro y Calahorra) los que tiran del carro, seguidos de los del Valle del Iregua (como Nalda y Albelda). Son pocos operadores y pocas hectáreas gestionadas, pero el lado positivo se lo lleva la apuesta por las nuevas generaciones. Así, mientras que la agricultura convencional está más envejecida, en la producción ecológica son más jóvenes los que apuestan por ella.
«Lo cierto es que en los años de mayor rentabilidad del viñedo y el olivar se fueron abandonando los cultivos tradicionales hortícolas, que suponen además una mano de obra más exigente. La buena noticia es que los jóvenes que se incorporan al campo, aunque son pocos, prefieren ya hacerlo en ecológico. Nosotros vamos a ayudarles con formación, también en la comercialización y les vamos a acompañar en el proceso tratando de reducir aún más la burocracia», destaca Javier Allo, presidente de CPAER.
Todo lo necesario para revalorizar el consumo de productos de aquí: «Si no tienes tu propio huerto, comerte hoy un buen cardo de aquí, o unas alcachofas recién cortadas a pocos kilómetros de tu casa y encima ecológicas es casi un milagro. Por suerte todavía nos quedan media docena de valientes que nos traen, cada sábado, estos productos de cercanía y de temporada al Ecomercado, y recién cogidos. Eso es un lujo que no siempre apreciamos». Además, en cuanto a los precios que se manejan en este mercado, Juanma Gómez, responsable de Promoción del CPAER, asegura que «en muchas ocasiones se pueden ver, en el Ecomercado de los sábados, precios iguales o mejores que los de las verduras convencionales de las grandes superficies de Logroño ya que en nuestro caso se eliminan los intermediarios».
Los retos empañan, sin embargo, el «futuro prometedor» que tiene la producción ecológica en La Rioja. A pesar del crecimiento en la superficie dedicada a la producción ecológica, se requiere un esfuerzo considerable para alcanzar el objetivo del Pacto Verde Europeo de destinar el 25 por ciento de las tierras agrícolas de la Unión Europea a la agricultura ecológica y mejorar la comercialización de productos ecológicos en la región. El Gobierno de La Rioja, junto a CPAER, puso en marcha el I Plan Estratégico de la Producción Ecológica de La Rioja que establece 41 medidas concretas a implementar hasta 2026, con la finalidad de fomentar la producción ecológica, incentivar el consumo interno de productos locales y consolidar el sector como un pilar estratégico en el medio rural.
«La concentración de la producción ecológica ofrece una oportunidad única para potenciar la cooperación entre productores, lo que facilitará una mejor comercialización de los productos locales. En este contexto, el trabajo colaborativo entre productores, instituciones y la sociedad en general será fundamental para superar los retos actuales y aprovechar las oportunidades que se presentan. De este modo, se podrá garantizar el desarrollo y fortalecimiento del sector ecológico en La Rioja», apuntan desde CPAER.
“En España en general, y en La Rioja en particular, debemos sumarnos a los cambios que se proponen desde la Unión Europea e intentar acercarnos a ese 25 por ciento de superficie agrícola ecológica que propone la estrategia de ‘la granja a la mesa’. Pero no se trata solo de cambiar el manejo de los cultivos tradicionales a ecológicos, sino de un cambio profundo en nuestros hábitos de consumo, mirando por nuestra salud y por la salud de nuestros suelos, de nuestra tierra, la que vamos a dejar a nuestros hijos», sentencia Allo.


