De recordatorio en recordatorio, de idea en idea, de proyecto en proyecto… para seguir marcando posturas a la espera de que el próximo fin de semana vuelva a llover y se complique la disputa de partidos de categorías inferiores en Nájera, porque El Cementerio sigue siendo la única alternativa real para que los niños que practican fútbol en esta cabecera de comarca puedan entrenar y jugar sus partidos… hasta que vuelva a llover.
Mientras tanto, la gresca política se ha instalado, a este respecto, en el Ayuntamiento de Nájera. Y mientras que el PP, al frente de la Alcaldía, en minoría, apuesta por levantar un nuevo campo de fútbol junto a las piscinas, el PSOE ha salido a defender su propuesta.El concejal socialista en Nájera, Saúl Manzanares, ha explicado que el equipo de Gobierno del PSOE en la legislatura pasada “mantuvo conversaciones y consensuó con la directiva del Náxara C.D. un proyecto, ya redactado y pagado, de un campo de hierba artificial de fútbol 11 que se convertían en dos de fútbol 8, y otro de fútbol 8 tras la grada y vestuarios”. Esta instalación “se ubicaría en el entorno municipal de La Salera, obteniendo un total de tres campos de esas características que hubieran estado listos para finales de 2023”.

El Cementerio donde se entrenan los niños de Nájera.
Recordar en este punto que el Náxara emitió hace unas semanas un comunicado a este respecto, reconociendo estar «hartos» de que por diferencias políticas no se llegue a un acuerdo para la creación de un nuevo campo de fútbol. «Estamos hartos que por diferencias políticas, todos los fondos económicos otorgados por el Gobierno de La Rioja se pierdan por la inoperancia de los políticos de nuestro ayuntamiento». Y el club de referencia en la ciudad, cuyo primer equipo entrena en la Ciudad Deportiva de la UD Logroñés, solicitaba «a todos los concejales» del Ayuntamiento de Nájera que «por una vez, miren por el bien de sus ciudadanos y olviden sus diferencias políticas y lleguen a un acuerdo, en lugar de realizar falsas promesas».
El PSOE de Nájera insiste que su proyecto “supondría un coste de unos 700.000 euros, lo que representa unos 300.000 euros menos que la propuesta que ahora lanza el PP”. Saúl Manzanares ha recordado, además, que el actual equipo de gobierno del Partido Popular “devolvió la subvención ya concedida para mejorar las gradas y los vestuarios de La Salera, algo que nos supuso a las najerinas y los najerinos tener que abonar los intereses».

La Salera, un espacio bucólico, con evidentes deficiencias en seguridad.
El concejal del PSOE ha asegurado que “ahora el PP quiere llevar adelante un nuevo proyecto que no solo es más caro, sino que está previsto en la margen derecha del Río Najerilla, en una zona inundable de nuestra ciudad”. Saúl Manzanares se ha preguntado “si el equipo de gobierno del PP es consciente de los enormes riesgos que tiene construir en una zona inundable, o si el presidente Capellán o el consejero responsable de Deportes están dispuestos a financiar esta obra conociendo cómo es el lugar”. Junto a esto, Manzanares ha recordado que “el PP, históricamente, se ha posicionado en contra de ubicar instalaciones deportivas en esta zona”.
Por su parte, el diputado regional Ricardo Velasco ha asegurado que “desde el Grupo Parlamentario Socialista vamos a respaldar cualquier iniciativa que suponga llevar adelante el proyecto que dejamos preparado los socialistas”. De hecho, “hemos presentado una enmienda al proyecto de Presupuestos para 2025 en este sentido”. El diputado socialista ha recordado que “por la dejadez del gobierno municipal de Nájera, no se han ejecutado partidas recogidas en los Presupuestos de 2023 y de este año”.
Mientras tanto, el principal afectado por esta parálisis ejecutiva en el Ayuntamiento de Nájera, el Náxara ya apuntó recientemente que o se aprueba el proyecto del nuevo campo de fútbol o «desde el club intensificaremos conversaciones con poblaciones cercanas de cara a arrancar el proyecto en 2025». Así, el Náxara dejaría de ser de Nájera por falta de acuerdo político para contar con las instalaciones dignas, propias del siglo XXI, similares a las existentes en poblaciones riojanas cercanas.


