La UD Logroñés ha vencido al Barbastro (3-0), en el primer partido de Sergio Rodríguez como entrenador esta temporada. Siempre que coge al equipo en interinidad, vence. Es un talismán. Barrero, de penalti y Caballero han abierto brecha en la primera mitad, mientras que Riki ha cerrado el marcador en el tramo final. Todos los tantos, al primer toque. Claridad de un equipo que se coloca con 26 puntos, a seis del provisional líder Eibar B, que marca el ascenso directo tras ganar al Utebo (32). Resta todavía por jugar el Arenas, que visitará al Izarra este domingo (16:00 horas).
2.478 espectadores han acudido en un encuentro donde Guillermo Castro Rodríguez y Alberto Méndez Cos, que se desplazaron con el camión de rallys de Naturhouse, han hecho el saque de honor.

Foto: UD Logroñés
Ya lo reza el dicho: entrenador nuevo, victoria segura. Más con Sergio. Tras una ocasión clara para los visitantes, el encuentro se ha puesto de cara para los locales. Derribo de Agüero en el área rival, penalti a favor y transformación de Barrero para hacer el 1-0 en el minuto 8. Diez minutos después, el conjunto de Sergio Rodríguez ha duplicado su renta. Caballero, con un disparo desde la frontal, raso, a la izquierda del guardameta. 2-0 en dos chispazos ofensivos de un equipo que ha cambiado su dinámica. Rutinas cambiadas, como la localización del banquillo local, ahora en la mitad de campo que mira al Fondo Norte. Fortuna o no, ha funcionado.

Foto: Riojapress
Tranquilidad para el ‘apagafuegos’ Sergio Rodríguez, que ha iniciado su cuarta etapa al frente del banquillo blanquirrojo. Su primer once ha sido el siguiente: Daza en portería; Yasin, Sarriegi, Eloy y Mateo en defensa; con Caballero y Pau López en el centro del campo; Agüero, Gualda, Madrazo en la línea de tres y arriba, Barrero. En el banquillo se han quedado Royo, Nájera, Riki, Verdú, Enzo, el canterano Iván Estrecha y Garrido. Iñaki, Bobadilla, Lupu y Ugarte se lo han perdido por lesión y Monreal vio la quinta amarilla.
Porque con 2-0 a favor, la UD Logroñés se ha encontrado, por fin, un partido fácil de gestionar. Y tenía ganas de resarcirse, de olvidar el muy mal rato de Anguiano. Dominadora, con desborde, movilidad en segunda línea y más ocasiones de gol. Han podido llegar más antes del descanso. Caballero, en una cabalgada individual, le ha servido un pase atrás a Gualda y este no ha podido rematarlo. Y antes del descanso, Barrero se la ha puesto a la cabeza para Agüero y el ’21’ no ha llegado por centímetros. Guion calmado después de tantas semanas de turbulencias.

Sin puntería en el área rival y muy blando en la propia, el Barbastro, antepenúltimo y hundido en la tabla, ha permitido a Daza vivir de forma tranquilo. Minutos de catarsis, de empuje anímico y tras la hora de partido, de dar refresco. En el 63′ han entrado tanto Garrido como Riki. Precisamente, el brasileño ha disparado a la red de primeras, poniendo la guinda a una grandísima jugada del equipo. Acción combinativa donde Agüero se ha internado, Madrazo se la ha dejado a Riki y el talentoso sudamericano no ha perdonado.
La noche iba de novedades y en el 77′, justo antes del 3-0, ha saltado Mario Nájera al verde. El riojano no contó prácticamente para Flaño y de hecho, llevaba cuatro partidos sin entrar siquiera en la convocatoria. Puede que en esta etapa, con la lesión de Lupu, tenga más alternativas. Verdú y Enzo Facchín han agotado las sustituciones de una UD Logroñés que debía ganar a un equipo de la zona baja y lo ha hecho.
Pero más allá del resultado, las sensaciones y el ritmo son otras. Sergio ha revitalizado una plantilla que debe creerse su obligación de ir a por la primera plaza. Tiene argumentos para ello, aunque el tiempo no vaya ya precisamente a su favor. Victoria tras victoria, no hay otra manera. El Fondo Sur así lo ha visto: «¡Que sí, joder, que vamos a ascender!». Tímidos cánticos al final del partido, pero el estado de ánimo es otro. Porque una victoria lo cambia todo. Próxima cita: visita a otro conjunto del fondo de la tabla, el Subiza (Sotoburu, sábado 16:00 horas).


