Hay discusiones que requieren de la mediación en las más altas instancias para que la sangre no termine por llegar al Ebro. Más si cabe, cuando el tema de debate es gastronómico y sobre la mesa hay cubiertos incisivos, capaces de asestar heridas mortales. En esta cuestión no vale ponerse de perfil ni recurrir a tópicos para escurrir el bulto. Se trata de elegir si quieres más al papá o la mamá de la gastronomía riojana. Cuestión de Estado.
Tal es así que, en aras de resolver el conflicto en términos lo más científicos posible hemos optado por que sea José Félix Tezanos el juez imparcial que dicte sentencia sobre cuál es el plato más representativo de la cocina riojana: ¿patatas con chorizo o chuletillas al sarmiento? No es que hayamos enfundado el babero al presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas (lo sentimos, no hay presupuesto). Hemos tomado los datos del CIS para poder coronar, de una vez por todas, a una elaboración como la reina de una cocina rica como pocas hay alrededor del mundo.
La institución ha publicado recientemente el avance de resultados de su estudio ‘Turismo y gastronomía’, en el que sondea las preferencias de los españoles en las cosas del deglutir. Entre muchas variables, el CIS pregunta sobre el plato típico de cada región y para el caso que nos ocupa ha tomado como referencia las respuestas de 20 riojanos (las quejas, por favor, a Tezanos), divididos paritariamente en diez hombres y otras tantas mujeres. Pues bien, el plato riojano por excelencia son las patata con chorizo, que ser impone a las chuletillas por un ajustadísimo marcador de 52,3 a 47,7 por ciento.
Las dos Riojas
Poca broma con la encuesta, que revela que en La Rioja el debate entre ‘patatasconchoricers’ y ‘chuletillers’ es digno de las más airadas disputas entre las dos Españas. Porque, mientras en la región la disputa es cosa de dos, en el resto de las comunidades las preferencias culinarias están mucho más repartidas.
Los andaluces no se deciden entre el gazpacho o el pescaíto frito como bandera de su cocina, pero el debate abarca otras ocho elaboraciones más. Los catalanes contemplan hasta quince platos como típicos ‘de la terra’, pero el ‘pa amb tomàquet’ se cuelga la medalla. Y en la Comunidad de Madrid ponen sobre la mesa seis elaboraciones típicas, aunque el rey sigue siendo el cocidito madrileño -que elevó a copla, por cierto, el riojano Pepe Blanco-, constituyendo en términos prácticos el único dato del CIS validado por Isabel Díaz Ayuso.
¿Y tú de quién eres?
Ahora bien, ampliemos un poco la mirilla sobre los platos que mejor representan nuestra cocina: ¿cuál es el abanderado de la gastronomía patria? Ay, amigo. Aquí los encuestados por el principal organismo demoscópico de España reavivan debates eternos. Por ejemplo, la paella se erige como el plato español por excelencia (39,6 por ciento de apoyos), seguida muy de cerca por la tortilla de patata (33,5 por ciento) y a cierta distancia por el jamón ibérico (15,5 por ciento).
Y ojo, que Tezanos no se pone de perfil ante cómo preparar una de las elaboraciones favoritas en nuestra piel de toro. Vayamos al grano. La tortilla de patatas, ¿con o sin cebolla? Pues cuidado, que quizá el debate no sea tan encarnizado como nos intentan hacer creer. España lo tiene claro: la tortilla realmente buena se hace con cebolla y de ese barco no se bajan el 71,8 por ciento de los encuestados. El 21,3 por ciento no quiere ni verla entre las patatas y un 6,5 por ciento (probablemente, gallegos) no se deciden entre una y otra modalidad.
Y por aquello de terminar la receta, el CIS pregunta sobre el punto de cocción de la tortilla perfecta: el 52,9 por ciento la prefiere «poco hecha» y el 28,3 por ciento la tiene un poquito más en el fuego para que quede «muy hecha».
Con esto pudiera parecer que a José Félix Tezanos no le tiembla el pulso a la hora de exponer al debate público las cuestiones que realmente dividen a nuestra Españita. Pero la realidad es bien distinta, pues no se atreve a incluir en su encuesta la madre de todas las discusiones. Y no, no hablamos de si nuestro país debe ser una monarquía o una república. Señor Tezanos, sea valiente y pregunte qué ingredientes debe llevar una paella perfecta para no acabar convertida en un «arroz con cosas».


