Comienza otra temporada para un renovado Calahorra, con el sueño de volver a Primera Federación. La primera cita ya será exigente, ante la SD Logroñés (domingo, 18:00 horas, La Planilla). Con el apoyo logístico de la academia catarí Aspire, que está introduciendo en el club rojillo su su método de trabajo para así al mismo tiempo profesionalizar más toda la estructura deportiva de la entidad calagurritana, el club espera dar un gran paso hacia adelante. Tal y como confesó su presidente Tomás Lorente en este medio, se trata de introducir nuevas formas para sacar el máximo rendimiento. Aspire Academy aplicará esta metodología de trabajo en el juvenil, el filial y el primer equipo, pero sin entrar en ningún momento en la propiedad del conjunto rojillo. Del Juvenil Territorial hacia abajo, el Calahorra mantiene el acuerdo con la Real Sociedad.
En un fútbol tan globalizado, los calagurritanos exploran otras posibilidades para sacar el máximo partido. Hubo cambios en verano. Carlos Pouso, que desempeñaba las funciones de director deportivo y entrenador, se marchó a la SD Logroñés por desavenencias con el proyecto. En su lugar, llegó Íñigo Valencia para el banquillo; un técnico que ya fue preparador físico en los riojabajeños durante la temporada 2021-22. En ese rol actuó en varios equipos más: Alavés, Tudelano, Cultural Leonesa, Persépolis iraní o Khorfakkan de Emiratos Árabes Unidos… Como técnico, dirigió al Tudelano en la 2016-17. Por lo tanto, un perfil con experiencia en el fútbol nacional y a lo largo del mundo.

Íñigo Valencia, junto a su ayudante / Foto: CD Calahorra
Con estas bases, la entidad ha confeccionado una plantilla con 21 efectivos, más el canterano Anas, y con tan solo cuatro renovaciones: el portero Juan Carlos Azón, el central sub-23 Barandiarán, el mediocentro sub-23 Oier Herrera y el mediapunta y capitán Julen Ekiza. Por lo tanto, el vestuario se ha llenado de caras nuevas, hasta diecisiete. También se trata de una plantilla bastante joven, con ningún jugador por encima de los 30 años. En línea con la mencionada apuesta de Aspire, el vestuario se ha renovado con gente con mucha proyección.
Bajo palos, Brais ha llegado cedido desde el Fabril para hacer competencia a Azón. Ya en defensa, el riojano Víctor López ha recalado del Zamora y actuará por el lateral derecho, con capacidad para proyectarse en ataque. Para el eje de la zaga, veteranía con Garro (Arenas de Getxo), Vega (Cerdanyola) y Zubiri (Cultural Leonesa). Este último es un viejo conocido del fútbol riojano, con pasado en la UD Logroñés. El punto de juventud lo aporta Ugaitz, que ha promocionado al primer equipo desde el filial. Por último, completan el lateral izquierdo tanto Hualde (Teruel) como el sub-23 Sergio Pascual, que ha recalado desde el Subiza, segundo conjunto dependiente de Osasuna.
El centro del campo se ha renovado con cuatro nuevos fichajes: Javi Bueno (Arandina), David Sánchez (Utebo), Javi Cobo (UD Logroñés) y Facu Ballardo (Ourense). Son cuatro futbolistas muy consolidados. Bueno acumula más de 80 encuentros entre Primera Federación y Segunda Federación, mientras que Sánchez cuajó una buena temporada en el Utebo y llegó a jugar hasta en Segunda. A Cobo ya le conocen los aficionados riojanos por su paso por Las Gaunas, donde tuvo menos protagonismo de lo esperado el curso pasado en la UD Logroñés. Y Facu ascendió esta temporada con el Ourense y anteriormente, pasó por el Haro Deportivo, donde convirtió hasta cinco tantos.

Foto: CD Calahorra
Ya en la zona ofensiva, otros cinco incorporaciones. Chus Villar y Antonio Salinas han llegado para el extremo derecho; el primero, sub-23, procedente del Cayón y el segundo cuenta con mayor recorrido. Salinas procede del Yeclano y llegó a jugar en el Grupo II, III y IV de la antigua Segunda B, además de Primera Federación y Segunda Federación. Y en el extremo izquierdo, David Aparicio ha recalado desde el Teruel. El repaso concluye en la punta de ataque, con la dupla Rubén Azcona y Jorge Martínez-Losa. Azcona llega de Osasuna Promesas y Martínez-Losa vuelve a La Planilla otro filial, el del Deportivo. Tras tres lesiones de ligamento cruzado, el jugador espera volver a disfrutar sobre un terreno de juego.
Por último, cabe una mención a las bajas, que han sido múltiples, hasta dieciocho. Miguel Martínez de Corta se retiró y otras piezas han ido a parar a otros rivales de su Grupo II, algunos riojanos. La SD Logroñés de Pouso se ha llevado hasta cuatro jugadores: Nacho Ruiz, Miguel Santos, Iván Castillo y el punta Raúl Rubio. El también atacante Kevin Soeiro se ha ido al Alfaro, y Zaldua, al Anguiano. El goleador Uzkudun se ha marchado al Arenas Club, e Iker Hernández, al Izarra. Raúl Sola, por su parte, al Ejea. Todas estas marchas explican mejor un intenso mercado en el seno del Calahorra.
La directiva espera que tanto esfuerzo sirva para competir en un grupo compuesto por riojanos, navarros, vascos y aragoneses. Con la UD Logroñés obligada al ascenso directo, una bonita meta para el Calahorra sería lograr el playoff de ascenso. Será una meta con buena competencia: como la de los recién descendidos Terual y SD Logroñés, la de los filiales del Zaragoza o el Alavés, el Utebo o el Tudelano.

Jorge Martínez-Losa, uno de los fichajes más destacados / Foto: CD Calahorra
Con el fin de preparar bien la competición, el Calahorra eligió una pretemporada exigente. Se ha notado en los resultados, con un triunfo, dos empates y cuatro derrotas. La única victoria llegó ante la Real Sociedad C de Segunda Federación (3-1). Los empates se produjeron ante el Numancia, de su misma categoría (1-1) y la Cultural Leonesa, de Primera Federación (1-1). Y las cuatro derrotas han llegado también frente a equipos de superior categoría: el Real Zaragoza, de Segunda (0-2), y también ante la Real Sociedad B (0-3), Osasuna Promesas (0-1) y el Amorebieta (0-1), los tres de Primera Federación.
Tras tanta preparación, llega la hora de la verdad. El debut ante la SD Logroñés servirá para comprobar en qué punto está la competición. No está nada mal un derbi riojano para comenzar la temporada oficial. Y con el aliciente, además, de jugar la Copa Federación en fase nacional. Es decir, que el Calahorra está a tres encuentros de una Copa del Rey que no pudo conseguir la temporada pasada. Comienzan las nuevas oportunidades.


