Se veía venir. En este mismo espacio se publicó la semana pasada un relato extenso en palabras y escaso en contenido. La carta la firmaba un ciudadano logroñés y candidato fallido por Ciudadanos al Ayuntamiento de Logroño.
El excandidato acusaba de “inacción” al nuevo gobierno del Partido Popular, el mismo gobierno que puso en marcha la nueva estación de autobuses en tiempo récord, -después de 4 años de incomprensible bloqueo-, el que reabrió el CCR – en apenas un año convertido referente cultural y ecoturístico para la ciudad – , el que intervino de urgencia en las Cien Tiendas, el que ya ha revisado y con amplio consenso vecinal los proyectos de calles emblemáticas y comerciales como Duquesa de la Victoria, el de la Glorieta, Sagasta o San Antón, el que ha inaugurado el Parque Princesa Leonor. Se pueden no compartir siglas o decisiones, pero acusar de inactivo a este alcalde y sus concejales es sencillamente absurdo.
Además, este equipo ha encarado un problema preexistente e histórico como es la convivencia entre vecinos del Casco Antiguo y hosteleros. Las reconciliaciones no son sencillas, pero lo que es innegable es que desde el primer momento el gobierno del Ayuntamiento ha actuado con dialogo pero también contundencia: intensificación de la limpieza en Logroño en general y en el Casco Antiguo en particular, se ha exigido el cumplimiento de ordenanzas (que hasta ahora estaban de adorno) y se han vuelto a sancionar las conductas incívicas con una campaña de especial vigilancia, lo que ha supuesto más de mil sanciones en lo que va de año, que suponen más del doble que en todo el año 2023.
A estas medidas hay que añadir las constantes reuniones celebradas con comerciantes, hosteleros y vecinos de la zona para seguir perfilando una hoja de ruta que nos lleve a convertir nuestro Casco Antiguo en un lugar acogedor para vivir sin renunciar al tesoro gastronómico y turístico del que gozamos todos los logroñeses y visitantes.
En el mismo párrafo, el excandidato hablaba de la Policía Local achacándoles también falta de compromiso y obviando que, tras años de bloqueo, este gobierno ha alcanzado un acuerdo para reconocer a los agentes su labor y desde entonces la reforzada presencia policial en la ciudad es innegable y eficaz, sin ir más lejos este verano en Las Norias. Además, como es sabido por quien se quiere enterar, ya se espera la incorporación de nuevas unidades para reforzar algo que es fundamental para la libertad de los vecinos: la seguridad.
Si alcanzado el ecuador del escrito se tiene la sensación de que todo lo anteriormente expuesto sonaba más a mitin político interesado que a reflejo de la realidad logroñesa, esta percepción no mejora en la segunda mitad. Se aborda ahora la cuestión de la movilidad, se ve que la renovación de BiciLOG, un servicio abandonado por la anterior corporación, la inminente incorporación de bicis eléctricas o la adquisición de dos nuevos buses de gas natural, más respetuosos con el medio ambiente a nivel emisiones y ruidos, no son prueba suficiente del buen hacer de este gobierno.
A esto se une también la polémica de las calles abiertas, se ve que al excandidato no le convence el nuevo modelo participativo, basado en el diálogo con los vecinos y comerciantes de las calles afectadas, y prefería quizás la propuesta anterior: la de actuar de espaldas a la ciudadanía, sin ningún tipo de consenso y de forma unilateral, si te gusta bien y si no, también. Incluso cuando esas intervenciones se han convertido en las localizaciones protagonistas de los últimos atropellos producidos en nuestra ciudad.
Se acusa también al alcalde de no pisar la calle, de no dialogar con los vecinos o de vivir ajeno a lo que sucede en los barrios. Ni un solo ejemplo sobre esto aportó el lector, y muchísimos que demuestran lo contrario podemos aportar ahora: recuperación de la figura de los concejales de distrito, Juntas de Gobierno Local desplazadas a los distintos barrios de Logroño o iniciativas como el “Sábado del vecino”, donde el alcalde dedica su fin de semana a sentarse con cada logroñés que necesita transmitir algo a su Ayuntamiento.
Esta falta de información en las acusaciones no cesa, tampoco en el tema de los polígonos, cuando habla de “no hacer nada”. Sí que es cierto que en este caso admite “no saber nada” y lo demuestra, porque con una sencilla búsqueda en la hemeroteca de este medio te toparás con la noticia de la inversión de 1,5 millones de euros anuales para la mejora de los polígonos industriales de la ciudad.
Lo que sí hemos visto venir algunos vecinos es un cambio de actitud y política hacia un modelo participativo que por fin pone en valor a nuestra ciudad, con las innumerables actuaciones anteriormente mencionadas y las tantas omitidas como la creación de una Marca Ciudad.
Este gobierno ha demostrado con hechos que cumple con lo prometido. Es momento de valorar los resultados y seguir construyendo juntos el futuro de Logroño.
*Puedes enviar tu ‘Carta al director’ a través del correo electrónico o al WhatsApp 602262881.


