Soy Marta, una vecina del centro de Logroño cansada de en lo que se esta convirtiendo mi barrio y me he animado a denunciar algo que ya me tiene indignada: los lobos con piel de cordero (hostelería y tiendas).
Todas las personas que vivimos en el centro de Logroño y que queremos una ciudad para vivir y no un parque temático tipo Magaluf de turismo de borrachera y calles llenas de gente bebiendo y meando en nuestros portales y no dejando descansar a nuestras familias.
Logroño parece una ciudad sin Ley en los últimos tiempos y quiero aportar mi granito de arena como vecina para denunciar un fenómeno al alza con más descaro cada día y sin ningún control: la hostelería blanqueada con el comercio y las tiendas que hacen que la gente beba en la calle y coma y hagan sus necesidades debajo de mi casa y la de muchas vecinas del centro. Ahora es la moda hosteleril: poner una tienda de lo que sea y convertirlo en bar encubierto, pasándose por las narices los horarios.
Debe ser que poner una tienda en el centro de Logroño de comida o bebida -o las dos cosas- les saldrá mas barato) que un bar y ¡magia! Es una invasión, y cito varios ejemplos:
1.- En San Agustín, la ‘tienda del queso’ vende vinos a todas horas, con mesas en la calle y está hasta la una de la madrugada. Es un bar en toda regla, ¿por qué se permite?
2.- La ‘vinoteca’ de San Agustín, en la otra esquina, vende vino y comida: es otro bar encubierto y blanqueado.
3.- En Portales, ‘Cachito mío’ vende en la calle bebidas alcohólicas con un cartel para que a las 00:30 o 1:00 de la noche cualquiera pueda comprar botellas de cerveza de cristal y comida para seguir en la calle el botellón. Y luego, claro, las calles llenas de cristales rotos y restos de comida.
4.- En Portales, la tienda de personas de origen chino al lado de lo que era el Oslo vende de todo a todas horas y siempre hay personas muy extrañas en el alrededor. A mi hija la intentaron atracar justo ahí con una navaja y salió corriendo a las 21:30 horas un viernes.
5.- En Sagasta acaba de abrir un establecimiento de comida japonesa que incumple las normas: a las 00:30 o la 1:00 sigue entrando gente a cenar.
6.- También en Sagasta hay una tienda pequeña en la que hay ruido por las noches porque compran bebidas y hacen botellón.
7.- Y ahora la novedad: una tienda de tartas en Hermanos Moroy que anuncia sus horarios por todos lados, hasta las 00:30 horas mínimo, o sea, que ahora me entero que una tienda puede abrir de 18:00 a 24:30 horas, con gente en la calle comiendo y bebiendo a altas horas y meando en ensuciando todo y sin dejarnos dormir a las familias.
Y bueno, suma y sigue. Cada día más hosteleros abren tiendas y las utilizan como bares en otros puntos de la ciudad, pero prefiero centrarme en mi barrio, ya que esto tenemos que pararlo.
¿No habíamos quedado en que los bares tienen que cerrar obligatoriamente a las doce de la noche? ¿Ahora se blanquean las tiendas-bares? Es una vergüenza que se permita que a todas horas se coma y beba en la calle. Magaluf se queda corto.
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