Pablo Bobadilla forma parte de la corta lista de canteranos que se han establecido con cierta capacidad de permanencia en el primer equipo. Y para conseguirlo, ya con 28 años, Pablo Bobadilla salió de muy joven a Estella y volvió para ir ganando presencia en el primer equipo y solo una lesión le impidió ser pieza importante del equipo del ascenso en 2020. Ya repuesta, en Segunda, le tocó asumir un rol muy por encima del esperado. «Jugué lesionado y lo volvería a hacer por el equipo de mi tierra», ha asegurado este martes durante la presentación del najerino que ha vuelto a casa tras tres temporadas en grandes proyectos como el del Racing de Santander o el Ibiza. «He vuelto porque yo también necesito volver a casa, y tanto el club como yo hemos hecho un gran esfuerzo para que así sea», ha querido remarcar durante este acto.
«Vuelvo con mucha ilusión, con ganas de demostrar la confianza que también ha demostrado el club después de unos años míos complicados, y sobre todo eso, con ilusión y ganas de demostrar el futbolista que soy», ha indicado Bobadilla al inicio de la rueda de prensa.

Consultado sobre su salida del club y su regreso tras un periodo marcado por altibajos en lo deportivo, Bobadilla ha reconocido que las circunstancias han cambiado significativamente desde su marcha. «Las cosas han cambiado bastante de cuando salí del club. Creo que el club está dando pasos hacia adelante muy importantes, asentando las bases muy sólidas, y todos los que estamos en este barco creemos que es un proyecto fuerte, ganador. Luego, obviamente, hay que demostrarlo en el campo». Sin duda, para Bobadilla, que tuvo que ir de campo en campo en su periodo formativo en la UD Logroñés y trabajar en el Mundial’82 durante la temporada en Segunda División, «las mejoras en las instalaciones deportivas del club y el ambiente positivo que se vive diariamente» son motivos suficientes para regresar con el objetivo de devolver al primer equipo al lugar que le corresponde.
Sobre las diferencias que ha notado en el club desde su salida hace tres temporadas, más allá de las instalaciones, ha enfatizado la importancia del trabajo realizado en la base y cómo el proyecto ha calado socialmente en toda la región. «Lo que más ha cambiado, sobre todo, es la gente. Yo veo a la gente, también en mi pueblo (Nájera), a muchos niños, con las camisetas del equipo. Creo que se está haciendo un trabajo muy importante en los colegios. Eso es parte del éxito a futuro del club. Lo he dicho en otras ocasiones, el club de referencia es éste. Creo que el club va a ir hacia arriba y va a ser un club muy potente con los años», ha asegurado. Y lo dice porque «los chavales son del Logroñés y cada día va más gente a Las Gaunas».

En cuanto a su crecimiento personal, Bobadilla ha reflexionado sobre cómo su paso por otros clubes le ha dado una nueva perspectiva. «Tampoco ha pasado mucho tiempo, son tres temporadas. He estado en clubes ambiciosos, proyectos buenos, y cuando sales de tu casa ves otra perspectiva. También valoras más lo que tienes en tu casa, y ahora lo valoras mucho más».
Respecto a los objetivos del equipo para la temporada, el defensa ha querido ser cauto al hablar de ascenso, prefiriendo enfocarse en el trabajo diario. «No tenemos que hablar de la palabra ascenso,y echarnos tantas piedras a nuestro tejado. Creo que lo importante es el día a día. Está claro el objetivo, pero tampoco vamos a estar todo el día hablando de la palabra ascenso, porque creo que no va a ser bueno para los jugadores meternos tanta presión», ha explicado.
Finalmente, Bobadilla ha expresado su gratitud por el esfuerzo mutuo para que este regreso se concretara y reiteró su compromiso con el club. «Creo que los dos hemos hecho un esfuerzo por estar aquí. Es mi casa, la considero mi casa. Siempre he estado pendiente, aunque he estado fuera. He estado pendiente cada domingo, cada fin de semana que jugaba el equipo… He jugado hasta lesionado, lo volvería a hacer por el club, entonces, creo que eso lo dice todo. Para mí jugar en el Logroñés lo es todo», ha concluido.


