La incidencia del COVID-19 ha experimentado “un ligero descenso” en La Rioja en la última semana, con 100,18 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 165,82 de la anterior, tras el aumento que se inició hacia mediados del pasado mes de mayo.
Así lo ha afirmado a EFE este martes la directora general de Salud Pública, Consumo y Cuidados del Gobierno de La Rioja, Eva Martínez, quien ha precisado que, en la actualidad, hay 20 ingresos por covid-19 en el Hospital Universitario San Pedro de Logroño y en el de Calahorra, ninguno en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Martínez ha explicado que la comunidad riojana ha registrado “un aumento con ligeras oscilaciones” de los casos de covid-19, un incremento que se ha mantenido hasta la semana pasada y se espera que los datos de la actual continúen en la senda del descenso, pero “con cautela”.
“No sabemos lo qué va a pasar, estamos observando un ligero descenso que no sabemos si se va a mantener”, por lo que “tenemos que seguir vigilando”, ha destacado la directora general, quien ha concretado que, en lo que va de año, ha habido 16 fallecidos en La Rioja por covid-19.
Ha señalado que, “cuando se han incrementado los casos, ha habido un aumento en el número de ingresos hospitalarios, que, fundamentalmente, son de personas de edad avanzada que tienen más riesgo y son más vulnerables en caso de coger la covid-19”.
“Aunque ha habido un aumento del número de casos, no ha habido una gravedad como pasaba en medio de la pandemia y los casos no han sido tan graves cuando hablamos de la población general”, ha subrayado.
Sin embargo, ha proseguido, en el caso de personas con enfermedades crónicas, inmunodepresivas y de elevada edad, sí que pueden tener unos síntomas más graves y son a las que se consideran vulnerables.
Ha destacado la importancia de que la población vulnerable se vacune y de que el resto de personas la protejan, en el sentido, por ejemplo, de que si una persona está con síntomas, debe tratar de interaccionar menos con ese colectivo.
Además, ha asegurado que “no ha habido un impacto muy elevado sobre el sistema asistencial, por fortuna, y se maneja bien (el aumento de casos), sin problema y de forma adecuada”.
Martínez ha añadido que este virus “no se ha estacionalizado del todo”, dado que “se observan temporadas de picos y valles, no necesariamente en el momento estacional de otoño e invierno”.


