Un total de 22 niños saharauis de entre 8 y 12 años participan en la edición de 2024 del programa ‘Vacaciones en paz’, en el que conviven con familias riojanas para poder disfrutar de espacios de ocio, entre los que la piscina, comer helados y jugar figuran entre sus favoritos; así como la atención sanitaria.
El subdirector general de Cooperación Internacional y Centros en el Exterior el Gobierno riojano, Rodrigo Teijeiro, ha participado este lunes en un encuentro con los niños acogidos y sus familias voluntarias de esta iniciativa, impulsada por la de la Asociación de Amigos y Amigas de la República Árabe Saharaui Democrática (ARARASD).
Entre las voluntarias se encontraba María Lafuente, quien ha explicado a EFE que ha acogido al pequeño Alain Mohamed, de 10 años, por tercer año consecutivo, una actividad que “siempre ha sido muy gratificante, pero este año ha sido, además, más fácil para todos”.

Esta facilidad se debe a que el joven acogido “ya sabe a dónde viene, está acostumbrado a nosotros y nosotros a él, y ya hay muchas costumbres y hábitos adquiridos” por ambas partes, ha dicho.
“Lo que más le gusta es la piscina y todo lo que tenga que ver con el agua, así como jugar y estar con otros niños”, ha destacado Lafuente, quien ha añadido que se animó a participar en esta iniciativa tras “conocer la situación de la gente del Sáhara”.
Comer helado
Otra de las voluntarias es Laura Pérez, quien ha indicado a EFE que ha acogido a la joven Raaba Mohamed, de 9 años, por tercer año, y ya “conoce bien el idioma, el sitio, y puede hablar mejor y contarte más cosas de su país”.
“Nos impulsó a participar que es un programa que lleva muchos años, ya lo habíamos pensado y un año nos animamos”, ha señalado Pérez, para quien, entre las actividades favoritas de esta menor se encuentran “ir a la piscina, el parque y estar con otros niños”.
La pequeña Raaba Mohamed ha indicado a EFE, con una tímida voz, que este año pasará el verano “comiendo helado y yendo de vacaciones y a la piscina, que es lo que más me gusta”.
En un centro informativo, Teijeiro ha destacado que “la idea de este programa es traer a estos niños todos los veranos para que tengan unas vacaciones un poco más tranquilas, lejos de las duras condiciones climatológicas que tienen en los campos de refugiados”.
“Se trata, básicamente, de que tengan ese momento de esparcimiento y de ocio», ha precisado, y «no menos importante es la atención sanitaria que les proporcionamos, ya que pasan unos chequeos médicos en los que, normalmente, se les detecta algún tipo de dolencia y, dentro de lo que cabe, se les puede tratar”.
Ha resaltado que estos niños vivirán el próximo día 20 una jornada de convivencia en las piscinas de Nalda, mientras que el 25 de agosto se acercarán a Nájera, donde se celebrará su fiesta de despedida.


