La mayoría de las autonomías celebran este sábado sus oposiciones a maestros y profesores de secundaria -hay en juego unas 25.000 plazas-, una «carrera de fondo» de la que desertan cinco de cada diez candidatos por falta de organización y tiempo.
Este año, muchas comunidades sacarán el primer concurso ordinario tras las anteriores convocatorias extraordinarias para estabilizar a los interinos, en las que se primó la experiencia del aspirante. El sector educativo es uno de lo que sufren mayor temporalidad (superior al 20 por ciento) y la ley obliga a reducirla a un 8 por ciento.
En La Rioja se han convocado 131 plazas de maestros y 33 para el concurso-oposición de estabilización, de 23 especialidades distintas, incluida una de Pedagogía Terapéutica. Ocho están reservadas para personas con discapacidad. En concreto, se convocan 43 plazas de Educación Primaria, 37 de Educación Infantil, 15 de Pedagogía Terapéutica, 12 de Audición y Lenguaje, 10 de Inglés, 10 de Educación Física y 4 de Música. A estas plazas se suman otras 4 destinadas a Inspección Educativa.

Respecto al concurso-oposición de estabilización se ofertan un total de 33 plazas para Secundaria y otros cuerpos, de las que 6 están reservadas para personas con discapacidad. De esta forma, se destinan 4 para Tecnología y otras 4 para Servicios a la Comunidad, además de 2 para cada una de las siguientes especialidades: Lengua Castellana y Literatura, Geografía e Historia, Economía y Procedimientos Sanitarios y Asistenciales.
Asimismo, se convoca una plaza para las especialidades de Matemáticas, Administración de Empresas, Organización y Gestión Comercial, Sistemas Electrónicos, Sistemas Electrotécnicos y Automáticos, Instalaciones Electrotécnicas, Operaciones y Equipos de Producción Agraria, Procedimientos Diagnóstico Clínico y Ortoprotésico, Operaciones y Equipos de Elaboración de Productos Alimentarios, Francés, Italiano, Fagot, Violín, Dibujo Artístico y Color, Pedagogía Terapéutica, Servicios de Restauración y Patronaje y Confección.
La resolución de este proceso selectivo deberá finalizar antes del 31 de diciembre de 2024. A través de esta última convocatoria, a la que se han presentado un total de 1.007 solicitudes, junto con el proceso anterior de estabilización, la Consejería de Educación y Empleo contribuye a la reducción de la tasa de interinidad.
Una carrera de fondo
La profesora de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y codirectora de la academia de preparación para oposiciones Escuelas de Maestr@s, Estefanía Pastor, explica a EFE que esta apuesta de futuro es una «carrera de fondo» en la que se invierte mucho tiempo y esfuerzo, y a la meta solo llega la mitad.

«Empiezan con mucho énfasis en septiembre/octubre y en marzo se registra una franja de abandono del 20 por ciento; un mes antes de los exámenes llega el segundo bajón y lo deja otro 20 por ciento, y el día de antes, otro 10 por ciento. Solo llegan cinco de cada diez de los que en septiembre pensaron en presentarse; el camino es duro, se pasa el tiempo y ven que los objetivos que tenían no se cumplen», indica.
Errores comunes
Entre los errores más comunes, la profesora de Didáctica de la Facultad de Educación apunta a que el alumnado no se sabe organizar, no invierte el tiempo necesario o se dedica a conseguir méritos que puntúan -por ejemplo idiomas-, lo que resta horas de estudio a la oposición.
El día del examen, Pastor aconseja sobre todo «llevar muy bien conectada la parte emocional para evitar los nervios y el bloqueo», aunque hay factores que escapan del control: desde el pinchazo de la rueda del coche y tener que correr diez kilómetros hasta el lugar del examen a la avería de un tren.
Según esta profesora, se necesitan una media de dos años para preparar bien una oposición a maestro o profesor, pero no necesariamente a tiempo completo. El primer año «le das una vuelta a todo y en el segundo asientas los contenidos. También hemos tenido a gente que lo ha sacado el primer año, el factor suerte existe».
UNIR y Escuela de Maestr@s ofrece una formación en paralelo para que los estudiantes de 3º y 4º de Magisterio «compatibilicen» su estudio con la oposición, una opción que está previsto extender en el futuro a otros grados.


