La Rioja

Las barracas en San Bernabé: 88 atracciones, casetas y tómbolas

Con la llegada de las fiestas de San Bernabé y el Día de La Rioja vuelve ese espacio mágico donde la diversión y el entretenimiento están asegurados. Esa musiquilla con la que el cuerpo se va, ese olorcito que te dice ‘vas a caer, y lo sabes’, esas luces de colores, esas risas y los gritos de emoción se convierten en la banda sonora más esperada en el recinto ferial de Las Norias. Y es que no hay fiestas sin feria.

San Bernabé supone el pistoletazo de salida a la campaña estival que los feriantes prolongarán hasta el próximo mes de octubre. Este pasado fin de semana (1 y 2 de junio) algunas casetas ya estaban colocadas en su sitio, dispuestas a arrancar la maquinaria, “pero había fútbol, el sábado el Madrid y el domingo la UD Logroñés, así que fueron poquitos los que se pasaron por aquí”, comenta Pedro Arnedo, secretario de la Asociación de feriantes.

Un aperitivo que da paso a los días grandes que comenzarán este viernes y que se alargarán hasta el jueves 13 de junio, justo cuando se celebrará el Día del Niño con precios especiales. Un total de 88 atracciones y casetas, tómbolas y churrerías, “algunas más que otros años”, y todas las miradas puestas en el cielo. Ya sabemos que San Bernabé suele ser ‘meón’, “pero confiamos en que el tiempo acompañe la mayor parte de las jornadas y somos optimistas de cara a estas fiestas”.

A las 17 horas ya se podrá escuchar el arranque de las maquinarias, los altavoces empezarán a sonar y las atracciones a girar. Son muchos años en Logroño, y Pedro ya conoce nuestras rutinas. La siestas, si se puede, no se perdona, así que “la gente, si no hace mucho calor se deja ver por el recinto ferial a partir de las 18 horas, y tampoco trasnocha mucho”. Porque esa es otra de las costumbres logroñesas, no quedarse hasta muy tarde en la feria. La noche todavía es una asignatura pendiente. “A partir de las 22 empieza a quedarse vacía y así como en otras ciudades los aparatos de adultos funcionan más a estas horas, aquí no”. Aún con todo, los feriantes ‘aguantan’ hasta las 00 o la 1 de la madrugada “si la gente está animada”.

Pero cada lugar es un mundo, y hay que adaptarse a los hábitos de cada uno, y así lo hacen los feriantes en la capital riojana, donde “es un gusto venir cada año”. Pedro confiesa que las atracciones infantiles siempre son “las que más tiran”. Hasta el recinto ferial bajan miles de niños acompañados por sus padres, abuelos, tío… “y luego, quién no se come unos churros, un perrito caliente o prueba suerte en una tómbola”.

Toda la razón, Pedro. ¿Quién puede resistirse a esas cancioncillas que ‘te llaman’ cual cantos de sirena y se quedan en tu cabeza días después? Atención, estas frases pueden despertar recuerdos dormidos y ganas de goce: ‘¡El ocho campeón de la competición!’; ‘Ya está la rueda girando y los corazones palpitando’, ‘¡Y ¿dónde te ha tocado? En la tómbola Antojitos’; ‘¡Y le toca otro jamón, choricito y salchichón!’. Por no hablar de ese ‘Cuando zarpa el amor’, ‘Y era un domingo en la tarde, fui a los coches de choque’ ‘Macaulay Culkin’, y los nuevos éxitos del reguetón.

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