El Gobierno de La Rioja considera «prematuro» plantear ahora mismo las sanciones a las que puede enfrentarse el docente de un instituto de Calahorra al que se ha expedientado por cuestiones relacionadas con la convivencia escolar.
El portavoz del Ejecutivo riojano, Alfonso Domínguez, a preguntas de los periodistas, se ha referido a la situación de este profesor, del primer curso del Ciclo de Grado Superior de Laboratorio Clínico y Biomédico del Instituto Valle del Cidacos de Calahorra, al que han trasladado temporalmente a dependencias de la Consejería de Educación para realizar labores administrativas.
El docente tiene abiertos dos expedientes, uno de remoción de su puesto y otro disciplinario, por los indicios que existen de una posible falta de capacidad para la docencia y por alteración de la convivencia.
Su traslado a la Consejería se mantendrá mientras se resuelven los expedientes, ha aclarado el portavoz, pero no hay plazo marcado para ello «y todavía es muy prematuro hablar de sanciones». Además, Domínguez ha aclarado que solo se ha adoptado la medida de apartarle de su función docente, pero mantiene las funciones a desarrollar en tribunales de pruebas.
En lo que se refiere a las materias de las que impartía clases se ha decidido no incorporar a otro profesor dado que el periodo lectivo ha terminado y el mismo departamento del centro se hará cargo de las labores que sean necesarias, como el aportar los exámenes que ya están preparados a los alumnos y cuidar el aula mientras lo realizan.


