La madrugada calagurritana se ha visto interrumpida este martes por la espectacular irrupción de vehículos de la Guardia Civil, que han tomado la ciudad en torno a las cinco de la madrugada por cuatro puntos distintos en un macroperativo que se ha saldado con varias detenciones, según apuntan fuentes próximas a la investigación consultadas por NueveCuatroUno.
Esta operación podría estar relacionada con el tráfico de drogas -la Guardia Civil omite cualquier detalle sobre ella- y en ella han participado unos cuarenta agentes de diferentes unidades de la Benemérita, junto a perros especialistas en la detección de sustancias estupefacientes y drones.
Después de más de 10 horas de registros en diferentes viviendas y locales se ha incautado numerosa documentación, que se analizará próximamente, y un número significativo de sustancias estupefacientes, que no se ha dado a conocer.
La amplísima presencia policial ha sorprendido a los vecinos de la localidad riojana al punto del alba, generando un importante revuelo y convirtiéndose en el tema de conversación más recurrente durante la mañana de este martes.
En la misma calle, en 2022
No es la primera vez que se realiza una redada de estas características en la zona. En la misma calle Pilarte, en octubre de 2022, se llevó a cabo una actuación de similares características. Entonces la Guardia Civil desarticulaba, tras una complicada investigación, un grupo criminal, de índole familiar, cuyos cuatro integrantes -dos varones y dos mujeres-, de nacionalidad española, con edades comprendidas entre los 48 y 74 años, eran detenidos como presuntos autores de los delitos de pertenencia a grupo criminal y contra la salud pública por tráfico de drogas. Dos de estas personas ya poseían un amplio historial delictivo.
Durante las actuaciones se clausuraron dos puntos de venta de droga ubicados en la vivienda del clan familiar y en una bajera. Ambos inmuebles situados en el casco antiguo de la ciudad calagurritana se habían convertido en auténticos supermercados de venta de marihuana y speed, abiertos 08:00 a 23:00 horas, los 365 días del año, que eran frecuentados por numerosos consumidores habituales de sustancias estupefacientes de Calahorra y localidades limítrofes -entre ellos menores de edad-.
Solo unos meses más tarde, en junio del año pasado, agentes de la Guardia Civil cercaban el número 6 de la calle Raón, en cuyo interior se desarrollaba un intenso registro en busca de evidencias sobre la actividad del calan familiar. También se acotaba -con la colaboración de la Policía Local- las calles contiguas, en previsión de que algún miembro de la banda pudiera darse a la fuga al percatarse de la presencia de los agentes. Tras peinar el interior de la vivienda de la calle Raon, los agentes se desplazaban a otro inmueble de la calle Carreteros para llevar a efecto otro registro.


