La Rioja

Cuzcurrita respira tranquila tras la detención del supuesto asesino de Guillermo

Poco a poco a lo largo de la tarde iba corriendo como la pólvora por Cuzcurrita la noticia de la detención del presunto asesino de Guillermo Castillo. La Guardia Civil detenía como presunto sospechoso a un hombre de 52 años que se encontraba en esos momentos en la cárcel de Logroño tras haber sido detenido previamente por el atraco a la sucursal bancaria de Varea, el pasado 24 de julio. Ya entonces cumplía condena por otros delitos, casi siempre menores, entre los que destacaban robos, hurtos y trapicheos de poca entidad.

Un viejo conocido de la cárcel logroñesa que habría aprovechado también el tercer grado para, según las pesquisas de los agentes, asesinar a Guillermo posiblemente tras intentar robarle en su propia casa. Y es que el robo siempre fue una de las primeras líneas de investigación de los agentes aunque fueron muchos los comentarios que surgieron tras el asesinato de Guillermo en el municipio.

Cuzcurrita ahora respira tranquila, tras conocer la detención. “Al principio fue peor, luego ya te vas acostumbrando pero temíamos que el asesino pudiese estar por el pueblo o los pueblos cercanos”, comentaba esta tarde uno de sus vecinos a NueveCuatroUno.

La tranquilidad habitual de Cuzcurrita, un municipio que no llega a los quinientos habitantes, se vio esos días empañada por el trágico suceso. Calles acordonadas, agentes de la Guardia Civil día y noche, televisiones de ámbito nacional preguntando a los vecinos por todo lo sucedido este trágico inicio de mayo.

“Dicen que hay muchas huellas, pero es que por esa casa entraba mucha gente: trabajadores, conocidos…”, comentaba entonces una vecina después del pequeño homenaje que rindieron a Guillermo en la Plaza del Ayuntamiento.

Para muchos la teoría del robo era la más plausible. “Mi teoría es que fueron a robarle y se les fue de las manos, posiblemente porque los conocía”, comentaba un vecino entonces en el bar de la plaza. Ahora parece que esta teoría se ha confirmado.

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