A día de hoy sabemos dos cosas, dos datos que no estaban del todo claros. El primero, que en Las Gaunas caben no más de 15.300 espectadores, y será así hasta que alguna autoridad de Logroño Deporte decida ‘mapear’ de nuevo el estadio para dar fe de los asientos reales del municipal, por si algún día se produce de nuevo otro lleno y quizás, con las cosas más claras, estemos como ciudad preparados para superarlo con éxito. Y segundo, que el terreno de juego de Las Gaunas mide exactamente 105×68, que es el tamaño de los nuevos campos de la ciudad deportiva de la UD Logroñés, que decidió en su momento copiar las medidas del lugar donde se va a jugar cada quince días tres puntos.
Y de este último dato se desprende que la UD Logroñés hace setenta metros de buen fútbol. Es la conclusión que se puede extraer de la última rueda de prensa de Natxo González, la oficial antes de la final de este domingo a las doce del mediodía en Las Gaunas ante el Atlético Baleares. «El déficit que tenemos es en los últimos 35 metros», ha explicado. Los 35 metros más importantes del fútbol. Los determinantes. Los decisivos. Los que distingue a los futbolistas normales de los decisivos. Así que la UD Logroñés está a ‘solo’ 35 metros de dejar atrás una crisis de resultados que puede poner en riesgo un proyecto que se viene fraguando desde hace trece temporadas.

Todo esto porque Doncel, Menudo, Keita, Boniquet, Zourdine, Pichín (ahora lesionado), Schutte, Clau Mendes, Vinicius Tanque y Jorge Martínez-Losa no están decidiendo bien en los últimos 35 metros, según Natxo González, que no ha dado nombres pero sí ha explicado la situación actual sobre la mala toma de decisiones de sus jugadores en campo contrario. Así que estos 35 metros son la nueva frontera entre el éxito y el fracaso, entre la permanencia y salvación o el descenso y caída a los infiernos. Como se pudo ver en Castalia, en el último cuarto de hora, cuando el equipo parecía en disposición de lograr la victoria. Keita decidió mal en una contra donde lo difícil era elegir mal. Zourdine decidió mal en todo momento. Y todos los delanteros decidieron mal cuando Iñaki puso el balón donde todos sabían que iba a ir salvo sus propios compañeros.
El técnico blanquirrojo está cada día más convencido, porque así lo atestiguan por otra parte los datos, que su equipo defiende mejor de lo que lo venía haciendo hasta su llegada. La sangría a balón parado se ha frenado, el equipo recibe menos daños hasta que comete errores como los del otro día en Castellón (tres malas salidas de balón que provocaron las tres ocasiones más claras del rival) y parece preparado para ser un equipo que logra mantener la portería a cero, que buena falta le hace para el reto de lograr la permanencia.
Pero al equipo le cuesta hacer gol. 2023 lo está atestiguando. En Copa tuvo éxito sin marcar. Contra el Barça B le costó dios y ayuda conseguir el del empate, y ante el Castellón se mostró un equipo muy menor en campo contrario. La frontera está situada en los 70 metros. Ahí el equipo está ordenado. Se protege con ciertas capacidades hasta que llega algún error individual de bulto. Pero del metro 71 al 105 de Las Gaunas la situación se retuerce. Lo explica Natxo: «Si miras los números del equipo en la primera vuelta, creo que a nivel defensivo estamos bien. Es una media de un gol por partido que la iremos bajando, pero no es mala media. Pero sí que nos estamos quedando cortos en los goles a favor, que son otros 19».

Edu del Campo
En Castalia no se inquietó al portero rival por la mala toma de decisiones de los futbolistas, como ante el Numancia (Mendes y Pichín fallan tres claras) o como ante el Amorebieta (Menudo falla el penalti) o como ante la Real B (Boniquet no sabe dónde tiene la portería…). «Creo que en estos siete partidos hemos tenido para haber metido cinco o seis goles más. Fíjate los puntitos que hubieran sido de más. Ahí es donde nos falta», ha señalado Natxo.
Lo 35 metros. «Es donde tenemos que encontrar la profundidad, donde tenemos que tomar mejores decisiones». Doncel, Menudo, Clau Mendes, Tanque, Schutte, Zourdine… ¿Cuestión de falta de calidad de estos futbolistas que están sin duda rindiendo por debajo de su caché? «Creo que no es falta de calidad. Creo que es la toma decisiones y entender en cada momento que es lo recomendable: si ahora toca centrar o no, o si tocar un uno contra uno o no. Es realmente lo más difícil en el fútbol», evidencia Natxo, que para no ser una cuestión de falta de calidad de sus delanteros lo parece: «Al final es en los últimos 35 metros donde los poderosos tienen a grandes jugadores y son los que ganan los campeonatos. Ahí tenemos margen».
Margen para decidir mejor y por fin ganar un partido en Las Gaunas, ante un Atlético Baleares en una situación casi tan grave como la riojana. Duelo directo entre candidatos a todo que están dando un rendimiento ínfimo, rival al que los riojanos ya ganaron en la ida porque aquel día Doncel decidió de forma soberbia en los metros finales.


