La Rioja

¿Mascarilla, sí o no? Los locales se dividen entre la «liberación» y la «precaución»

Los locales se dividen entre la «liberación» y la «precaución»

Ingrid, camarera en la cafetería La Andaluza

El primer día en el que entra en vigor el real decreto por el que se elimina en España definitivamente la obligatoriedad de llevar mascarillas en interiores (a excepción del transporte público, centros sanitarios, residencias y farmacias) ha irrumpido con variedad de actitudes entre la población. Muchos con la cara al descubierto, otros que prefieren esperar un poco más por desconfianza.

Ingrid se ha atado el delantal a la cintura esta mañana, pero no se ha puesto la mascarilla como venía haciendo desde hace ya más de dos años. «Nuestro jefe nos ha dicho que no es necesario que la llevemos, aunque a la hora de manipular alimentos sí nos la ponemos», indica esta camarera de la cafetería logroñesa La Andaluza.

Oliver Alonso en su peluquería en Logroño.

También se la ha quitado con ganas Oliver Alonso, pero sobre todo de cara a sus clientes. «Es una liberación, no sabes lo que facilita el no llevar la mascarilla para poder recortar bien las patillas, por ejemplo», asegura el estilista, que aplaude la medida tomada por el Gobierno.

María Jesús, de Tupinamba.

María Jesús, en cambio, prefiere no retirársela en Tupinamba Golmajería: «Todos los clientes que han entrado lo hacían con la mascarilla puesta y aquí también hemos decidido mantenerla aunque no sea obligatorio».

De izquierda a derecha, Almudena, Maite y Nerea, de la cafetería Días de Norte.

En el interior de la cafetería Días de Norte la mayoría de la clientela, sobre todo estudiantes que aprovechan el descanso lectivo para almorzar, porta la mascarilla. Tras la barra, sin embargo, Nerea prescinde de ella mientras Almudena prefiere no quitársela: «En mi caso lo hago por precaución. Acabamos de volver de las vacaciones y no quiero jugármela ni arriesgarme con los de casa».

Lahsen y Henar, en su puesto en el Mercado del Corregidor.

El ir y venir de bolsas y carros de la compra en el Mercado del Corregidor muestra la mascarilla como máxima predominante entre el público. Henar y Lahsen la llevan mientras preparan el pescado, pero también para atender a los clientes. «No creo que sea oportuno quitársela todavía porque sigue habiendo contagios», opina Henar.

Centro Óptico Capitol de Logroño.

Y para algún despistado, los centros ópticos son unos de los establecimientos en los que es obligatorio llevar mascarilla. «Nosotros estamos incluidos dentro de los centros sociosanitarios, así que tanto nosotras como nuestros clientes tenemos que llevarla», apunta Ana Isabel desde la Óptica Capitol.

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