La Policía Nacional ha detendido a dos jóvenes (19 y 20 años) mientras intentaban robar una vivienda en Logroño. Un vecino, alertado por los ruidos, alertó del suceso al observar por la mirilla de su domicilio cómo intentaban acceder a una casa que sabía vacía actualmente. Los hechos ocurrieron en la madrugada del pasado lunes a las 00:10 horas.
A la llegada de la policía al portal de la finca, localizan en el primer tramo de la escalera a un varón que al verlos emprende la huida hacia arriba. En el momento en que los agentes alcanzan la primera planta, observan a otro varón, diferente al que estaba huyendo, que al verlos también emprende la huida. Fueron interceptados, identificados y detenidos como presuntos autores un presunto delito de Robo con Fuerza en domicilio.

Los jóvenes habían trepado para acceder a la vivienda a través de una de las ventanas del patio interior, ya que la misma se encontraba rota. En el momento de la persecución, los agentes escucharon un ruido de un objeto que se les había caído a uno de los varones: unas tenazas. Posteriormente, en el cacheo superficial realizado a los mismos, se les incautan diferentes herramientas utilizadas para forzar la puerta de la vivienda.
Los detenidos son dos jóvenes de nacionalidad marroquí con domicilio en Logroño. No les constan antecedentes policiales, encontrándose uno de ellos en situación irregular.
Métodos utilizados por los ladrones
Además, la Policía Nacional avisa de varios métodos usados por los ladrones para averiguar si la puerta de la vivienda se abre con regularidad o por el contrario está cerrada durante días.

Estos métodos son básicamente tres, comenzando por la instalación de unos palitos de madera pequeños apoyados entre el suelo y la puerta, que caen cuando la puerta se abre. Su permanencia en la posición original revela que la puerta no habría sido abierta.
Pasan desapercibidos, al igual que otro método, que es la instalación de pequeños clips de plástico transparente, entre la puerta y el marco de la misma.
Más sofisticado es el último de los casos, consistente en la utilización de hilos de silicona o pegamento que unen la puerta con el quicio, pues pueden parecer una especie de tela de araña y pasan desapercibidos. En este caso, se rompe al abrir, lo que da pistas al delincuente de que en la casa hay personas viviendo.


