CARTA AL DIRECTOR

Respuesta a la carta de unos padres indignados

Escribo la presente carta tras leer la reciente queja formada por unos padres del colegio Juan Yagüe (recientemente nombrado CEIP Ana María Matute), quienes afirman hablar en nombre de todas las familias y muestran su indignación ante la imposibilidad de asistir a la «graduación» de los alumnos que finalizan la etapa de Educación Infantil.

Tengo la fortuna de ser docente de la comunidad y haber vivido este caótico y horrible curso escolar. Desde que hace ya un año y medio empezó esta pandemia, los últimos en el listado de prioridades han sido los niños y niñas. Y, por extensión, su educación. Este curso se han instaurado los grupos burbuja, las mascarillas y los geles hidroalcohólicos. Y hasta aquí puedo leer, puesto que han sido las únicas medidas aplicadas por la administración.

Durante décadas, la educación pública de nuestra comunidad se ha visto comprometida. Unas ratios abusivas con un exceso de alumnado que imposibilita cualquier educación individualizada y adaptada, así como recortes de personal y de medios que comprometen la calidad educativa. Este año se han podido, por fin, realizar algunos desdobles en algunos centros al no existir la distancia mínima de apenas un metro y medio (aunque aún no sabemos si volveremos a la antigua normalidad el próximo curso).

El alumnado riojano ha pasado frío por culpa de los docentes que hemos priorizado su salud frente a los mensajes prácticamente negacionistas de la administración que invitaban a cerrar puertas y ventanas durante horas ante un virus aéreo. Comenzamos el curso sin un equipo mínimo de seguridad, con docentes desplazados de su especialidad para ser tutores. Con maestros de Pedagogía Terapéutica y de Audición y Lenguaje desdoblándose para poder atender una mayor demanda de alumnado con dificultades con el mismo tiempo y con más obstáculos burocráticos y logísticos: las clases de apoyo en los pasillos o al fondo de las aulas han sido el pan nuestro de cada día.

Actualmente, tenemos un claustro docente quemado, cansado y humillado por las administraciones (tanto autonómica como nacional) y sindicatos. Y esto es evidente, sobre todo en la Educación Secundaria. Las listas de interinos se agotan y acaban convirtiendo en algo habitual la incapacidad para cubrir bajas y sustituciones. Algo nos ha quedado claro a muchos: la educación y la sanidad son un gasto para nuestra sociedad, no una inversión.

Lejos de pedir más medios para que sus hijos puedan aprender y desarrollarse en un entorno seguro y fructífero, de exigir que se pongan los medios necesarios para que los niños y niñas con dificultades de aprendizaje o trastornos del desarrollo puedan lograr sus metas, la mayor preocupación es la asistencia a la «graduación» de Educación Infantil.

Sí, es un evento importante para sus hijos, pero lo es más poder aprender, crecer, socializar con sus iguales y superar sus barreras. Estamos en medio de una pandemia que se ha cobrado la vida de más de setecientas personas en La Rioja, algunas de ellas madres y padres de los compañeros de sus hijos.

Prioricen, por favor.

*Puedes enviar tu ‘Carta al director’ a través del correo electrónico o al WhatsApp 602262881.

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