La Rioja afronta su segunda semana de restricciones especiales con motivo de la Semana Santa. A pesar de que la festividad concluye este Lunes de Pascua, las medidas temporales que entraron en vigor el pasado 26 de marzo se prolongarán hasta este viernes, 9 de abril, incluido.
La comunidad mantiene la limitación de movilidad nocturna entre las once de la noche y las seis de la mañana, el conocido como toque de queda. Además, permanece cerrada perimetralmente a excepción del cumplimiento de obligaciones laborales, profesionales, empresariales o legales, el retorno al lugar de residencia habitual o la asistencia y cuidado a mayores, menores, dependientes, personas con discapacidad o personas especialmente vulnerables.

En cuanto a las restricciones sociales, el Decreto de la Presidenta establece un máximo de cuatro personas en espacios públicos cerrados y hasta un máximo de seis personas en espacios públicos abiertos. Unas limitaciones que no se aplicarán a grupos de personas convivientes.
Sin embargo, en los espacios de uso privado, tanto en el interior como en el exterior, y en los domicilios, se limita la permanencia a los convivientes. Es decir, nada de juntarse en chamizos, huertas, bajeras o casas con gente con la que no estés viviendo habitualmente.
Ante estas limitaciones se han previsto igualmente algunas excepciones. De esta forma, las personas que viven solas podrán formar parte de una unidad de convivencia pero cada unidad de convivencia solo podrá integrar a una única persona que viva sola.
Asimismo, se permite la reunión de personas menores de edad con sus progenitores en caso de que esos no convivan en el mismo domicilio, así como la reunión de personas con vínculo matrimonial o de pareja que vivan en domicilios diferentes. Igualmente se permite la reunión para el cuidado, la atención o el acompañamiento a personas menores de edad, personas mayores o dependientes, con discapacidad o especialmente vulnerables, cuando resulte necesario para el normal desenvolvimiento de esta persona.

Aunque la comunidad vecina de Navarra optó por cerrar el interior de la hostelería durante la Semana Santa y establecer más restricciones en cuanto a los aforos, La Rioja no cargó tan fuerte a pesar de que la evolución del coronavirus preocupa desde hace días. Cerca de 700 agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional vigilan las carreteras de la comunidad junto a la Policía Local de las diferentes localidades para velar por el cumplimiento de las medidas.
A estas medidas excepcionales de Semana Santa se suman aquellas medidas más restrictivas en algunos de los municipios riojanos. En concreto, cuatro localidades riojanas mantienen unas restricciones especiales vigentes desde el pasado 1 de abril. Mientras Arnedo se sitúa en el nivel 4 con sus correspondientes medidas y unas limitaciones de aforo más restrictivas, Cervera del Río Alhama, Autol y Pradejón aguardan confinados tras haber alcanzado el nivel 5 y 6 ante su desfavorable evolución epidemiológica.
A la espera del próximo Consejo de Gobierno en el que se valore la situación de la pandemia, los indicadores mantienen al alza los pronósticos de la cuarta ola que enfila su desarrollo desde hace diez días.


