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Las universidades de Estados Unidos ‘fichan’ talento en el fútbol riojano

Las universidades de Estados Unidos ‘fichan’ talento en el fútbol riojano

En la carrera de un deportista que aspira a dar el salto a la profesionalidad siempre hay un momento crítico: ese en el que debe decidir cómo compaginar su desarrollo académico con el deportivo. Una dicotomía que, a menudo, se cobra una de las dos facetas, poniendo fin a la carrera deportiva o profesional. Al menos, en el paradigma europeo.

Porque hace décadas las universidades norteamericanas entendieron que facilitar la conciliación entre los estudios y el deporte no solo contribuye a mejorar el rendimiento de sus atletas, sino que además ‘rescata’ para la sociedad trayectorias profesionales que, de lo contrario, probablemente quedarían estancadas. En su eterna ambición por elevar el nivel competitivo, el jugador español es uno de los más codiciados en los ‘colleges’ del Viejo Continente, que ya han extendido sus redes en el fútbol riojano.

Vestuario de los Patriots de la Francis Bacon University, en Carolina del Sur.

Dos jugadores de la comunidad partirán en agosto a Estados Unidos, donde seguirán dando pasos hacia el fútbol profesional al tiempo que cursan estudios superiores y mejoran su dominio del inglés. Uno de ellos, actualmente en el Berceo, se marcha a los Patriots de la Francis Marion University (en Carolina del Sur), que cuenta con uno de los mejores programas del país y cuyo equipo de ‘soccer’ alcanzó la pasada temporada los campeonatos nacionales tras proclamarse vencedor de su conferencia.

Equipo de fútbol del Heartland Community College.

El segundo es jugador de la Oyonesa y su destino son los Hawks del Heartland Community College (en Illinois). Ambos están ya ‘fichados’ por las citadas universidades y a ellos se suma un tercer futbolista (David Úcar, lateral derecho del  Corellano) que ultima los trámites para cruzar el charco este verano, aunque aún no conoce cuál será su destino.

«Las universidades norteamericanas saben del talento que hay aquí y de lo cotizado que está el futbolista español», explica Noemí de Miguel, quien compagina el periodismo deportivo con la actividad empresarial en ‘University Soccer‘, agencia especializada en la gestión de las becas que permiten a los futbolistas probar fortuna en la primera potencia mundial.

De Miguel señala a NueveCuatroUno que «en Estados Unidos han conseguido que el alumno tenga su horario repartido en horas de clase y de entrenamiento. Van de la mano, no son dos cosas diferentes que a veces entran en conflicto». «Es la salida ideal para quien quiere seguir labrándose una carrera deportiva y estudiar», resume, detallando que «trabajamos para que los chicos que destacan allí puedan después hacer pretemporadas con equipos profesionales de España».

A través de ‘University Soccer’, «nos encargamos de los trámites administrativos para los visados, los permisos, los exámenes de inglés que hay que pasar previamente y los exámenes de acceso a la universidad». Además, «ofrecemos sesiones con un preparador físico, un nutricionista y un psicólogo, que son profesionales que trabajan para clubes de LaLiga», añade la periodista y empresaria, que se embarcó en esta iniciativa hace dos años junto a otros cuatro socios, de los que «dos de ellos han sido becados y uno sigue siendo futbolista profesional, por lo que sabemos qué no hay que hacer y cómo se vive en la piel de un chico y una chica que se van de casa para jugar en Estados Unidos».

El coste de la aventura americana

Para dar el salto y probar fortuna en el Viejo Continente, Noemí de Miguel subraya que «la inversión es mucho más pequeña de lo que se pueda pensar». De media, «con una inversión de entre 2.500 y 3.000 euros en concepto de gestión puedes conseguir un retorno de 120.000 dólares en beca en Estados Unidos». Con esa aportación, la agencia «hace un análisis previo para crear un perfil académico y futbolístico, hablamos con las familias y elaboramos un informe para trasladarlo a los entrenadores y universidades de Estados Unidos».

«Me gustaría que las empresas y las Administraciones vieran la posibilidad de dejar en alguien un legado tan importante como el de permitirles decidir qué quieren hacer en su vida, porque supone becar a alguien que en cuatro años va a tener una carrera universitaria, va a jugar al fútbol, dominará otro idioma y podrá decidir qué hacer con su vida», explica.

Alba Moreno, futbolista del Elche del programa de becas de University Soccer. | FOTO: CJ Sports Pictures

De Miguel destaca la oportunidad que suponen las universidades norteamericanas para las chicas que quieren ser futbolistas profesionales. «La mejor liga del mundo es la estadounidense y para ellas hay un retorno fácil a la Liga Iberdrola», señala, citando el ejemplo de Amaia Peña: «Viene de hacer una doble titulación y, además de jugar en el primer equipo del Athletic, está haciendo prácticas de lo que ha estudiado en su propio club».

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