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El 1×1 del Logroñés-Albacete: esmoquin y barro en los zapatos

Cómo destacar a nadie en otra constatación de que la unión hace la fuerza. Este Logroñés es una sinfonía coral en la que rara vez brillan los solistas, aunque haberlos, haylos. La plantilla riojana ha vuelto a darle la razón a su técnico: «Todos al servicio del equipo».

Roberto Santamaría (7). Error grosero en el primer balón colgado al área. Gómez, un amigo, la envió al poste. A partir de ahí, como siempre: está donde y cuando se le necesita y suma puntos al casillero del equipo. En el 65′ mandó a guardar un par de ellos atajando el disparo de Fuster.

Iago López (8). Aprovechó la autopista que le dejó abierta Liberto en la banda derecha en la media hora que estuvo sobre el césped. Provocó el penalti y la desesperación del ‘9’ del Alba. Nahuel le hizo pasar apuros en defensa. A veinte del final dejó su sitio a Unai Medina. Lo que pasó a continuación te sorprenderá.

Gorka (8). Un funcionario en la zaga. Rara vez brilla pero siempre cumple. En el 38′ salvó medio gol de Fuster. El amigo que toda cuadrilla necesita. No es el más gracioso ni el más molón, pero ahí está cuando le necesitas.

Clemente (9). Nunca te lo agradeceremos lo suficiente, Lalo. No se achica ni aunque enfrente tenga a un guerrillero como Zozulia. Una vez pudo ganarle la espalda el ucraniano y no volvió a cometer errores. El mejor pasador del equipo, con permiso de Bogusz. Si Luis de la Fuente llega a leer estas líneas, el redactor exagera: un defensa muy normalito para una Eurocopa. Del montón. Casi vulgar.

Iñaki (7). Cuando el equipo necesita profundidad, arranca la moto y hace saltar los radares. A eso le suma un guante en la bota izquierda y la madurez necesaria para contemporizar el juego del equipo. Un día más en la oficina. Insustituible. Y de la casa.

Errasti (7). Pasa de comprarte un Roomba en el Black Friday. Echa a rodar un balón en tu piso y el bueno de Jon te lo barre. Se vació hasta dejar su lugar a Sierra en el 67′. Lo que pasó a continuación te sorprenderá.

Andy (7). Desde los once metros inició esta locura en La Rosaleda. Nuestro James Bond. Alterna el esmoquin y el mono azul según lo requiera el partido. El notable perpetuo. El pichichi del equipo revelación.

Bogusz (9). Generoso en defensa en el primer tiempo, más participativo en el segundo. Él y Leo Ruiz se bastan para hacer recular diez metros las defensas rivales. Sus pases al hueco son fantasía y la apertura a Unai Medina para la asistencia a Sierra, para enmarcar. Viva San Mateusz.

Rubén Martínez (7). Sigue corriendo por algún lugar de Logroño, da igual cuándo leas esto. Le tuvieron que parar para que no subiera al autobús del Albacete, porque ancha es Castilla. Dejó solo a Iago López para que marcara o provocara el penalti del primer gol. Ocurrió lo segundo.

Roni (6). Impreciso con el balón en el arranque, aportó brega cuando el Albacete se parapetó en defensa, pero poco más en los 56 minutos que estuvo sobre el césped. David González reservó a Roni para ocasiones más propicias.

Leo Ruiz (8). Se pega hasta con su sombra sin el balón en los pies y genera espacios a su voluntad. Ojo  a la conexión con San Mateusz. La línea más corta entre Medellín y Polonia pasa por Las Gaunas. Si llega a embocar el pase del polaco tras una contra que ambos se inventaron llega Florentino y paga su cláusula. Amén siempre.

SUPLENTES

Siddiki (6). Entró con poco más de media hora por delante para dinamitar la defensa al contraataque. Cumplió con creces su cometido y tuvo opción de montar algún que otro lío en el área contraria. Se le resta un punto porque es imperdonable salir desde el banquillo y no marcar. Al menos en este Logroñés.

Unai Medina (7). No había roto a sudar y ya había ganado la línea de fondo para servir en bandeja el segundo gol. Sergio Rodríguez duerme tranquilo al saber que tiene el lateral diestro más que cubierto.

Jaime Sierra (7). Este muchacho estaba sin equipo hace un año. Defiende como un central, piensa como un controlador aéreo y busca los espacios como un delantero. Y además tiene gol. Qué bueno que viniste.

Ander Vitoria (6). Salió con el partido resuelto, con la caña preparada para echar limón a las heridas del rival. Se le resta un punto por la misma razón que a Siddiki.

Bobadilla (6). Reclutado para combatir el fuego aéreo del Albacete en los momentos finales, el de Nájera volvió a colgarse otro galón. Todos para uno y uno para todos.

BONUS TRACK

Rafa Berges (8). Si llega a salvar un empate en aquel Logroñés 3-4 Albacete de la temporada 2016-2017 en Segunda B, probablemente Sergio Rodríguez seguiría siendo entrenador de la cantera. No hay mal que por bien no venga.

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