Salud

Urgencias del San Pedro critica los nuevos boxes: «Son de principios del s.XX»

Otro lunes más, y van catorce, los profesionales de Urgencias del Hospital San Pedro han vuelto a parar para concentrarse a las puertas del servicio para pedir las mejoras que permitan aliviar la situación en el mismo

Los sanitarios de Urgencias han centrado sus críticas en la falta de comunicación con la Consejería de Salud y en los «despropósitos» en cuanto a equipamiento. En esta ocasión, los profesionales han cargado contra la «chapuza» que han encontrado a la finalización de las obras destinadas a aislar los boxes: «Se han instalado metacrilatos de separación entre las camillas, pero sigue cerrados por las mismas cortinas de tela, que si bien son idóneas para otros menesteres no los son como medida de aislamiento».

«No estamos a principios del siglo XX y esto no es un hospital de campaña», lamentan, recalcando que «esta reforma daría la risa si no fuera por la gravedad de la epidemia que nos asola».

Este es el contenido íntegro del manifiesto que han leído los sanitarios en esta decimocuarta protesta por la situación del servicio de Urgencias en el Hospital San Pedro:

como colofón a esta lista de despropósitos, estos días han finalizado las obras destinadas a AISLAR LOS BOXES de nuestro “corralito”. Pues bien, el resultado es una chapuza, se han instalado metacrilatos de separación entre las camillas, pero sigue cerrados por las mismas cortinas de tela, que si bien son idóneas para otros menesteres no los son como medida de aislamiento. Señora Alba, Señor Lafuente, no estamos a principios del siglo XX

«Recuperando y aunando nuestras peticiones podemos enumerarlas y hacer un CHECKLIST de lo que se ha conseguido y de lo que aún queda por hacer…Casi todo.

Desde el primer momento solicitamos REFORMAS ESTRUCTURALES para poder separar los circuitos limpios y sucios, lo que se ha reflejado en un barracón provisional que NO se ha dotado de personal propio. Personal de nuestra plantilla base lo atiende a diario durante las 24 horas del día.

Pedimos también asegurar nuestros lugares de trabajo, pero solo se ha conseguido a medias, seguimos sin un lugar seguro y ergonómico donde trabajar. Y la prometida central de monitores en el control todavía no ha llegado.

Los INGRESOS no se agilizan a no ser que Urgencias esté al borde del colapso, esto significa que no hay un modus operandi riguroso, sino que se va modificando según las circunstancias del momento.

La unidad de PRE HOSPITALIZACIÓN se abre en momentos de saturación y sacando profesionales que están trabajando en ese momento en nuestro servicio y no con personal propio como nos habían prometido.

Esto significa que ha crecido el espacio de atención a los pacientes, pero son atendidos por el mismo número de profesionales. Seguimos con la misma plantilla. Consideramos de vital importancia aumentarla para dedicar a los usuarios el tiempo y los cuidados de calidad que necesitan. LA RATIO ESTÁNDAR PLANIFICADA PARA UN SERVICIO DE URGENCIAS, recomendada por las autoridades internacionales, es de 4 pacientes por enfermera. Sin embargo, en periodo base, sin repuntes de asistencia y sin la Covid-19, estaba siendo de 9,4 pacientes por enfermera. Esto supone una ratio por encima del 200%. Ahora estamos en peores condiciones por el coronavirus.

Acaban de finalizar muchos CONTRATOS y se han producido muchas contrataciones. ¿Cómo van a repercutir en Urgencias? ¿Se quedarán para reforzar puntualmente, cubrirán bajas y vacaciones o servirán para aumentar nuestra plantilla? La respuesta sigue en el aire.

Nada sabemos de la nueva ubicación de las URGENCIAS PEDIÁTRICAS, ni fecha probable de traslado, ni qué personal las atenderá, ni de dónde saldrán los profesionales necesarios. Como siempre la transparencia en la información brilla por su ausencia. Nos enteraremos en el último momento para no poder decir nada al respecto. Como es su costumbre, oscurantismo y falta de comunicación.

Y como colofón a esta lista de despropósitos, estos días han finalizado las obras destinadas a AISLAR LOS BOXES de nuestro “corralito”. Pues bien, el resultado es una chapuza, se han instalado metacrilatos de separación entre las camillas, pero sigue cerrados por las mismas cortinas de tela, que si bien son idóneas para otros menesteres no los son como medida de aislamiento. Señora Alba, Señor Lafuente, no estamos a principios del siglo XX y esto no es un hospital de campaña. Esta reforma daría la risa si no fuera por la gravedad de la epidemia que nos asola.

Nosotros también estamos tan orgullosos como el Señor Gerente de los compañeros de la UCI por cómo trabajaron durante la pandemia. El Señor Lafuente es anestesista y demuestra continuamente su inclinación por esta unidad. ¿Pero se acuerda que en su hospital hay un Servicio de Urgencias por el que pasan todos los pacientes? Nuestro servicio no está presentable para hacer un video en el que se muestre el deterioro de las instalaciones, la desorganización de los itinerarios y el atoramiento de ambulancias en la puerta. Esto, Señor Gerente, sería una mala publicidad para usted. El trabajo sale adelante gracias al empeño de los trabajadores. Queremos un servicio acorde con sus necesidades y que refleje que estamos en el siglo XXI y no anclado en el pasado.

A nosotros nos preocupa y mucho la atención que somos capaces de dar en estas condiciones, por eso seguimos aquí. A ustedes, los políticos deberían preocuparles también. Sabemos que urgencias es un servicio que se caracteriza por ser imprevisible, no es posible controlar la afluencia de pacientes, ni la gravedad de los mismos, pero con una DOTACIÓN SUFICIENTE DE PERSONAL y unas ESTRUCTURAS ÓPTIMAS, la ATENCIÓN SANITARIA SERÍA DIGNA Y DE CALIDAD, sería la que merecen todos los riojanos».

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