Crisis del Coronavirus

“Hay más brotes, sí; pero estamos llegando a tiempo a todos ellos”

Que el virus ha cogido fuerza en La Rioja a un ritmo desorbitado está fuera de toda discusión. Casi medio centenar de contagios en una semana dan buena cuenta de ello. ¿Qué se puede hacer para combatir la tendencia? La receta no ha cambiado: “Que cada uno de nosotros seamos responsables”.

Así lo recalcan desde el centro neurálgico del rastreo de casos. En una de las salas del CIBIR, la coordinadora de la Unidad COVID del Sistema Riojano de Salud, Rocío Lomo-Osorio; y Alberto Lafuente, director gerente del Seris, apelan al cumplimiento de las medidas ‘anti-brote’ para evitar que la curva siga en ascenso.

“Estamos en vacaciones y pasa lo que pasaba el año pasado cuando no había COVID: la gente diabética, por ejemplo, cuando coge vacaciones, da también vacaciones a su diabetes”, ejemplifica Lomo-Osorio. “Se ven mascarillas en sitios donde no tienen que estar, acortamientos de las distancias sociales y estamos bastantes preocupados”. Asimismo, apela a los positivos asintomáticos a extremar las precauciones, ya que pueden acabar contagiando a personas de riesgo.

Responsabilidad social

Desde el Ministerio niegan que estos nuevos datos signifiquen una segunda oleada de la pandemia. En esta línea, Lafuente explica que “la terminología no es lo más importante, sino el concepto”. Y arroja esperanza: “Creo que ahora estamos seleccionando y definiendo muy bien los brotes; aunque haya más lo importante es que estamos a tiempo: si la gente realmente se responsabiliza podremos decelerar esta pandemia e incluso aplanar la curva”. Así, agradece “el trabajo excelente de los rastreadores. Están haciendo un trabajo impagable, pero si la gente no se responsabiliza…”, recalca.

“Cuando nos relajamos en el ámbito social es cuando el virus se siente más cómodo; allí es donde estamos encontrando la mayoría de casos de este repunte”, explica el director del Área de Salud de La Rioja. Así las cosas, “el mejor tratamiento que tenemos ahora es que cada uno de nosotros seamos responsables, porque solo hay que mirar al pasado, al número de fallecidos, a los pacientes ingresados en UCI y a las secuelas que han quedado. Esto no es algo banal”, concluye.

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