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El Logroñés amplía fronteras y apuesta por «internacionalizar el mercado»

Carlos Lasheras, director deportivo de la UD Logroñés, prepara la incursión del club en Segunda División sin descanso. La entidad blanquirroja logró el ascenso en la madrugada del 19 de julio frente al Castellón y ya se han producido algunos movimientos. Doce jugadores tienen contrato en vigor (Miño, Gorka, Bobadilla, Errasti, Andy, Olaetxea, Petcoff, Arnedo, Zelu, Ousama, Ander Vitoria y Roni); una nómina a la que se ha sumado Iñaki, recientemente renovado. Además, Rubén Martínez y Jaime Sierra cuentan con propuestas de continuar: «Confío en que se pueda llegar a un acuerdo a corto plazo con ellos».

El ‘arquitecto’ afirma que está viviendo estas semanas con intensidad, sin tiempo de disfrutar del ascenso: «Tenemos que trabajar con mucha intensidad e ilusión». Define la Liga SmartBank como una competición cambiante, con modificaciones en las plantillas, las estructuras y los cuerpos técnicos: «Nos vamos a encontrar como novatos y tendremos que adaptarnos con el paso del tiempo. No podemos cambiarlo todo de la noche al día». Con trece jugadores como base, el bloque riojano debe construir una plantilla lo suficientemente competitiva para lograr una permanencia sin aprietos.

Carlos Lasheras y Juanjo Guerreros, sobre el césped de La Rosaleda.

«Hemos trabajado con el estudio de la plantilla. Decidir con qué jugadores contábamos y con cuáles no ha sido difícil, todos han sido importantes». Posteriormente, llegó el turno de las renovaciones, entre las que destaca Iñaki, que seguirá hasta 2022: «Es un jugador muy importante en esta temporada y media que lleva aquí. Quería seguir, el club quería que siguiera y hemos llegado a un acuerdo». Sobre el calagurritano, describe también su alegría por debutar en Segunda División con el conjunto de su tierra. El cuerpo técnico, comandado por Sergio Rodríguez, también seguirá.

Casi solventado el capítulo de continuidad, llega el turno de los fichajes. El de Beasain, sin entrar en detalles, explica el cambio en la metodología: «Estamos en una liga ya totalmente globalizada, ya no solo a nivel nacional, sino que se requiere conocimiento del mercado internacional. Vamos sobre seguro, en la línea que estábamos trabajando para intentar mejorar el nivel de la plantilla». «Tenemos que internacionalizar el mercado», reitera. Veinticinco fichas es el tope exigido por la competición, de las cuales dos pueden ser extracomunitarias.

FOTO: Eduardo del Campo.

Por el momento, los mentideros arrojan nombres como las cesiones de Areso, Unai Vencedor (Bilbao Athletic), Carlos Campuzano (Espanyol B), Zubiaurre (Real Sociedad B) o la llegada de Jon Erice. Eso sí, vistas las intenciones del vasco, puede que haya sorpresas de cualquier lugar del mundo.

El coronavirus genera incertidumbre

Logroño vuelve al fútbol profesional veinte años después y lo hace con una situación atípica. El aplazamiento del Fuenlabrada – Deportivo por los numerosos positivos de coronavirus en el cuadro madrileño y la suspensión de los playoff de ascenso por otro caso en el Zaragoza, han alterado las condiciones de la categoría. La fecha de inicio, prevista para el 12 de septiembre, parece muy difícil de cumplirse. Sobre todo, si se tiene en cuenta que el final de la promoción ya está previsto para el 23 de agosto, según anunció ayer LaLiga.

El ‘caso Fuenlabrada’ ha generado múltiples reacciones en el entorno del fútbol español. El Deportivo de la Coruña y el Numancia piden una liga de 24 equipos. El Racing y el Extremadura, de 26, al entender que no puede haber ‘descensos a la carta’. De forma kafkiana, el Espanyol solicita incluso la anulación de los descensos a Segunda y quedarse en Primera. Por otro lado, el Elche y el Rayo quieren jugar el playoff de ascenso. En resumen, un completo galimatías que llena de dudas la próxima temporada en la división de plata. La principal: el número de jornadas. Con todo, Lasheras planifica la próxima temporada con la idea de que sean 22 los equipos en la parrilla de salida de Segunda.

Ascenso en La Rosaleda | Foto: UD Logroñés

Desde el punto de vista de un recién ascendido, Lasheras valora negativamente esta circunstancia: «Ahora hay una incertidumbre en cuanto a la fecha de inicio, el límite salarial, el número de equipos, los partidos de pretemporada, son aspectos que tenemos un poquito en el aire». Elevar el número de conjuntos supondría un perjuicio para el Logroñés, ya que, al haber más entidades participantes en el reparto, se reduciría su parte del pastel de los derechos televisivos. Un montante que podría situarse en torno a los cinco millones de euros.

El balón, por encima de la rumorología

En respuesta a todo este entorno, Lasheras repite constante la palabra ‘adaptación’. Transmite calma y asegura estar preparado para los desafíos y cambios que se avecinan: «Me gustaría mantener los valores que nos han llevado hasta aquí, ser un equipo competitivo, la categoría es muy exigente y habrá momentos en los que nos tengamos que adaptar a las circunstancias de cada partido y cada rival».

Por ello, espera que su equipo sea dominador y con mucho balón cuando juegue en Las Gaunas. Advierte también de que no será posible llevar el peso del encuentro. De la mano de Sergio Rodríguez y todos sus ayudantes, la parcela deportiva de la entidad trabaja para dar espectáculo en el segundo nivel del fútbol español: «Nos gusta trabajar en equipo y creemos que si remamos todos juntos, todo saldrá mejor».

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