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Eduardo Arévalo: «Intentaremos acercarnos lo máximo posible a la Segunda B Pro»

Fuente: CD Calahorra

El CD Calahorra planifica con decisión la próxima campaña, ‘revolucionaria’ para el fútbol modesto. La Segunda B cambia de formato y por ello, la exigencia para todos los participantes aumenta de forma exponencial. Eduardo Arévalo, director deportivo de la entidad rojilla, repasa las consecuencias de esta nueva competición, el mercado de fichajes y las pretensiones del club para la temporada que viene. Al no haber descensos a causa del coronavirus, durante la temporada que viene convivirán hasta 100 clubes en la categoría de bronce. Una auténtica locura.´

Se trata de una temporada de transición para crear la nueva ‘Segunda B Pro’, que se convertirá en el tercer nivel del fútbol español con dos grupos de 20 equipos. El objetivo de la mayoría de conjuntos es tratar de alcanzar esta nueva división, ya que una simple permanencia supone un descenso al cuarto nivel. Y en el peor de los casos, una relegación a Tercera supone bajar dos niveles en un solo año. Esto es, la sentencia de muerte para algunos.

La propuesta

«La Segunda B pasará a tener cinco grupos de veinte participantes, divididos a su vez en dos subgrupos de diez, disputándose dieciocho partidos de liga regular en la primera fase», explica Arévalo. Finalizada esa primera fase, las posiciones clasificatorias decidirán diferentes horizontes

– Los tres primeros de cada subgrupo (30) jugarán una fase de ascenso para adjudicar cuatro plazas para la Segunda División . Los veintiséis que no subieran y los cuatro descendidos desde la liga de plata formarián parte en 2021/22 de la ‘Segunda B Pro’.

– Los conjuntos que queden entre el cuarto y el sexto lugar jugarán (30), jugarían una segunda fase para cubrir los diez cupos restantes de esa nueva categoría.

– Por último, los clasificados en los lugares séptimo, octavo, noveno y décimo (40) protagonizarían la fase de permanencia en Segunda B.

El club se toma con filosofía este nuevo cambio propuesto: «Al final, se veía que antes o después iba a salir, creemos que en la Segunda B hay mucha diferencia entre los primeros y los demás a nivel presupuestario». Forzada por la pandemia, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) aspira a construir un fútbol más equitativo. Probablemente, ni las formas ni el método han sido los idóneos. Cinco meses para decidir el futuro y la viabilidad de algunas entidades. De todas formas, la propuesta todavía no es totalmente definitiva y está sujeta a modificaciones.

Escaso margen de error

«El comienzo va a ser vital, en menos de una vuelta se decidirá si luchamos por el ascenso o el descenso. Queremos acercarnos lo máximo posible a esa ‘Liga Pro’, partiendo de la base primordial de salvarnos», explica el director deportivo. Para ello trabaja la dirección deportiva, que ya ha anunciado hasta nueve fichajes (Fran Sota, Marc Nierga, Borja Vincent, Jordi Ortega, Ramón Riego, Iker Amorrortu, Fran Rodríguez, Víctor Andrés y Cristian Hernández): «Tenemos siete jugadores que han jugado en Segunda, queremos hacer los deberes».

En ese sentido, el directivo rojillo explica que es importante «hacer un equipo dominador y llevar la iniciativa a través del juego combinativo». También confirma que el bloque ha cerrado varias incorporaciones más, guardándose su anuncio para más adelante. El club se marca objetivos ambiciosos, aunque también asume algunas limitaciones: «Hay algunos conjuntos contra los que no podemos competir económicamente».

En general, 2020 es un año señalado para la entidad riojabajeña como meta de su proyecto ‘Calahorra 2020’. La meta es constante, seguir profesionalizando la entidad en todos sus estamentos: «Queremos seguir creciendo y ser más competitivos, cada año es una vuelta de tuerca más, tanto en el primer equipo como en las categorías inferiores (Tercera, juvenil…)». Además, éste será el segundo año de historia de la sección femenino.

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