La Rioja

Crónica negra del 2020 en La Rioja: tres asesinatos en seis meses

Buen clima, numerosos paisajes naturales, sabrosa gastronomía y, por su puesto, buenos vinos. Un escenario perfecto para albergar calma y llamar al sosiego. La Rioja ha solido pasar desapercibida en esas informaciones truculentas o de tribulaciones con asesinatos de película que ponen en alerta a la población y ocupan los noticiarios durante días. «Es un sitio tranquilo donde no pasan cosas de esas», solía afirmarse.

Hasta que pasan. Este año, es evidente que no se va a cumplir esta tendencia. Comenzaba agitado el 2020 con el asesinato de la pequeña Carolina Corral, natural de Haro. El pasado 27 de enero aparecía el cadáver de la niña, de tan solo cinco años, en una de las habitaciones del Hotel Los Bracos, adonde llegaba la Policía después de que varios vecinos alertaran del intento de suicidio de su madre. Horas antes, el padre había denunciado la desaparición de la menor por quebrantamiento del régimen de visitas de su hija.

Traslado de la madre de la menor a los juzgados.

La gran incógnita durante esas primeras horas de tensión era el paradero de su abuela, que ingresó la noche anterior a la misma habitación que su hija y su nieta fallecida. Al día siguiente, los bomberos localizaban su cuerpo a orillas del Ebro, adonde había saltado para quitarse la vida. Mientras, la madre de la menor pasaba a disposición judicial para, dos días después, ingresar en prisión incondicional por un presunto delito de homicidio.

Cuatro meses después, las respuestas y confirmaciones oficiales han salido a la luz. El pasado 22 de mayo el Juzgado de Instrucción número 3 de Logroño comunicaba el hallazgo de Lormetazepam en el cuerpo de la niña tras realizar los análisis químicos, principio activo del medicamento Noctamid, que se encontró en el bolso de la abuela.

El crimen del profesor

Menos de un mes después, el 18 de febrero, la Calle Pepe Blanco de Logroño se copaba de coches de la Policía Nacional y del equipo de criminalística para atender otra defunción en extrañas circunstancias. En este caso, con evidentes indicios de «muerte violenta». El cuerpo era el del profesor y poeta Pedro José Sáez Alfaro, de 75 años y natural de Cornago, encontrado en el suelo de la cocina de su vivienda por su hijo, quien dio la alerta al SOS Rioja en torno a las 15 horas.

La UVI móvil que se personó en el lugar de los hechos no certificó la causa de la muerte, momento a partir del cual se activó el protocolo judicial y se trasladó el cadáver al  Instituto de Medicina Legal de La Rioja para realizarle la autopsia. «Ni suicidio ni accidente doméstico», recalcaron fuentes cercanas a la investigación un día después del hallazgo. El Juzgado de Instrucción número 1 decretó el secreto de sumario, aunque la Policía Nacional barajaba el asesinato como principal hipótesis. Más de tres meses después, las respuestas a este fatal suceso brillan por su ausencia.

Un parricidio, tercer asesinato del año

La última muerte violenta se ha producido este martes en Nájera. Un hombre de 47 años ha matado presuntamente a su madre de 74, propinándole multitud de golpes con un martillo antes de intentar quitarse la vida.

El presunto parricida permanece ingresado en el Hospital San Pedro de Logroño bajo custodia de la Guardia Civil, que espera a que recupere sus facultades mentales para leerle sus derechos antes de pasar a disposición judicial.

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