Gastronomía

Fernando Sáenz: «Todos tenían muchas ganas de pasear y tomar un helado»

La apertura de las heladerías ha dado un soplo de aire fresco a los riojanos. Con un helado en la mano, el verano se ve más cerca y el coronavirus es un poco menos «virus». DellaSera ha vuelto al trabajo este lunes y la respuesta de los logroñeses ha sido «muy emocionante». «Todo el mundo nos ha dicho que tenían muchas ganas de pasear y tomar un helado. Es increíble ver lo que con tu negocio puedes aportar a la gente», indica Fernando Sáenz, propietario de la heladería y del obrador Grate.

El regreso se ha hecho bajo las mayores y estrictas medidas de seguridad, «un gran esfuerzo porque teníamos la heladería recién estrenada». El local cuenta ahora con una mampara que cubre la vitrina entera con una altura de dos metros y medio. Fernando advierte que, aunque se puede pagar en metálico, es recomendable hacerlo mediante tarjeta o móvil.

Hay un punto de entrega del helado separado de la vitrina y se ha reducido el aforo a una persona, a excepción de padres con sus hijos o familias. Las empleadas han realizado tres cursos específicos sobre cómo actuar frente al COVID en sus puestos de trabajo y cuidan al milímetro la higiene y seguridad.

El trabajo no ha parado

Pese al cierre de la heladería durante estos últimos meses de pandemia, Fernando y su esposa Angelines han seguido trabajando para acercar a través de las redes sus elaboraciones. «No hemos querido dejar de estar en contacto con los clientes. Hemos ido colgando videorecetas -que todavía siguen disponible- donde explicábamos cómo, con ingredientes de casa y un congelador, podían hacer sus propios helados».

A nivel particular, Fernando y Angelines han seguido definiendo y puliendo su filosofía y forma de entender el mundo de los helados. Han llevado a cabo nuevas sorpresas que ya se han estrenado en la tienda. «Hemos elaborado un nuevo sabor a partir de las vainas del guisante lágrima y una cáscara de limón verde, con un resultado muy fresco y aromático».

Pero la cosa no queda ahí. «Utilizando lo que llamamos una leche de garbanzos, que conseguimos triturando el producto en agua, lo que nos devuelve unos parámetros muy interesantes para trabajar en la heladería, estamos desarrollando unos helados totalmente veganos y sin lactosa».

Otra de las novedades que el heladero más nacional comparte con los logroñeses tiene que ver con su trabajo con el sector de la hostelería y restauración. «Por desgracia y ante la situación, nuestro trabajo con ellos se ha visto afectado. Hemos decidido ofrecer al público las versiones de helados -una versión más ‘salada’- que utilizamos para aliñar ensaladas o acompañar platos». Todo esto junto a sabores clásicos que Fernando quiere recuperar y que, por temas de logística, ya no están en el mostrador de dellaSera.

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