El Rioja

Para todo hay una primera vez: vendimia en familia

Para todo hay una primera vez en la vida. De vez en cuando, nos lanzamos a la aventura y experimentamos con algo que no habíamos hecho hasta la fecha. Un continuo aprender por vete tú a saber qué razones. En algunas ocasiones es por gusto, en otras por obligación y, en otras, simplemente el destino. Qué sería de nosotros si no innováramos de vez en cuando y descubriéramos nuevas experiencias.

Recuerdo la primera vez que fui a vendimiar. Sentía curiosidad por saber cómo era una jornada de las importantes en la viña. Despertador a las siete de la mañana, desayuno y viaje hasta las cepas que aguardaban en una soleada mañana. Guantes, corquete y tijeras. Nada más empezar a cortar las primeras uvas, también la primera colleja: «Ponte el cunacho en los pies». Y así, más lento que nadie en toda la parcela, me estrené en el noble arte de vendimiar.

Algo parecido han vivido varios niños este sábado en Bodegas Franco Españolas. La centenaria compañía «al otro lado del río Ebro en Logroño» ha abierto sus puertas un año más al público más joven y familiar para introducirlo en la cultura del vino. Sin dejarse los riñones, pero poniendo todo su empeño, alrededor de cuarenta personas han participado en la actividad ‘Vendimia en familia’, que ya se ha convertido en un clásico del otoño riojano.

Qué tiempos aquellos cuando alrededor del Día del Pilar las familias se reunían para ir juntas a vendimiar a la viña. Allí, todos juntos, entre discusiones y buenos almuerzos, los riojanos cortaban unidos las uvas que más tarde llevarían a la bodega y ayudarían en la economía de la casa. La tradición se va perdiendo en pos de la profesionalización del trabajo en el campo, pero todavía estamos a tiempo de recuperarla. Y ese es el objetivo de esta actividad.

El director de Marketing de Bodegas Franco Españolas, Borja Martínez, explica que se busca «atraer a padres con niños». Alrededor de tres horas para vivir la experiencia riojana por antonomasia. En el viñedo experimental comienza la vendimia. Primero, la uva blanca. Por otro, la uva tinta. Una vez seleccionada, los jóvenes vendimiadores la trasladan a dos medias cubas al más auténtico estilo tradicional y preparan el pisado.

Después de emular a los hermanos Urdiales en la ofrenda del mosto a la Virgen de Valvanera, toca reponer fuerzas. Almuerzo a la riojana y cata de mostos y vinos Bordón y Diamante para los adultos. El trabajo ya está hecho. Toca disfrutar.

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