La Rioja

Consejos dirigidos a todas las edades para que las cuentas de casa no deparen sustos

El éxito en la economía, en su concepto más básico, es aparentemente sencillo: basta con que en una entidad no salga más dinero del que entra. En cambio, no siempre sucede así y cuando esa entidad es un hogar las consecuencias acaban siendo desagradables.

Para evitar este extremo, Ibercaja desarrolla a lo largo del año un Programa de Finanzas Básicas, dirigido al público general y a escolares, a fin de que las cuentas no lleguen nunca a teñirse de rojo. Su propósito es similar en ambos casos, pero la metodología cambia en función de la edad de los receptores.

Rentabilidad y riesgo

Martín Torres es el encargado de impartir el programa dirigido al público general y en él se plantea el reto de «concienciar a los ciudadanos de adquirir un adecuado nivel de cultura financiera para las diferentes etapas de la vida, porque las necesidades van cambiando en función de nuestra edad».

Así, a través de conceptos básicos como el perfil ahorrador, la rentabilidad, el riesgo, el TAE o el Euríbor, Torres ayuda a las familias a crear un presupuesto doméstico sobre la base de los ingresos y los gastos del hogar, tanto los fijos como los variables. A la hora de invertir, señala que «uno de los problemas más importantes es la complejidad de los productos financieros y la falta de conocimientos en la materia; mucha gente ha comprado productos sin saber exactamente en qué estaba invirtiendo».

A su juicio, «no hemos aprendido lo suficiente de la crisis económica». «Invierto mucho tiempo en explicar la proporcionalidad inversa entre la rentabilidad y el riesgo, pero estoy convencido de que mucha gente volvería a cometer los mismos errores que antes de la crisis», explica, subrayando que en «muchas ocasiones la causa no es la ausencia de educación financiera, sino la ambición desmedida».

En cambio, aplaude que «las autoridades están estableciendo más mecanismos de control, como asignarle una numeración o un código de color a los productos financieros en función del riesgo que implican, a fin de facilitarle al cliente la elección».

La paga como herramienta

A un público más joven se dirige David Lachén en sus charlas de educación financiera para escolares. «Nos interesamos en el tratamiento que hacen del dinero y les hablamos de la gestión que hacen de él sus padres para que vayan conociendo cómo afrontan sus gastos».

En este sentido, Lachén considera la paga semanal como una herramienta fundamental de educación financiera, ya que «quienes la perciben siempre son más conscientes de la gestión del dinero». «Les solemos hacer un esquema -explica- en el que el objetivo principal es conseguir ingresos; les explicamos cómo se accede al mercado laboral y la importancia de la formación para ello. Les concienciamos de que el ahorro siempre tiene que ser una prioridad y de que no siempre lo que quieren comprar es necesario».

Respecto al ‘feedback’ que percibe de los escolares, Lachén indica que «de momento son bastante despreocupados sobre la economía doméstica y lo que más curiosidad les despierta es el tema de los gastos; piensan mucho en comprar pero no tanto en cómo se consigue el dinero».

*Artículo realizado en colaboración con Ibercaja Obra Social.

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