El Rioja

La bebida azul que ha puesto en pie de guerra al ‘lobby’ del vino

Está compuesta íntegramente por uva pero legalmente no es vino ni es mosto, al igual que tampoco es tinto, rosado o blanco. Sus creadores -cinco veinteañeros de País Vasco- la idearon como «una bebida libre de reglas accesible para todo el mundo» y el sector bodeguero no ha dudado en llamarles «blasfemos» e intentar detener su cadena de producción.

Se trata de ‘Gïk‘, el primer vino azul. Una bebida inspirada en el libro ‘Estrategia del Océano Azul‘, que presenta al mercado como dos grandes masas de agua salada: la roja (cuando el mar se tiñe de sangre por la voraz competencia entre industrias por espacios ya existentes en el mercado) y la azul (en la que prima la innovación y el desarrollo para conquistar nichos inéditos).

«Queríamos revolucionar la industria y darle a la gente una bebida libre de reglas para que las beba como quiera, como sucede con un refresco o una cerveza», señala a NueveCuatroUno Aritz López, uno de los impulsores de ‘Gïk’, que vio la luz hace dos años. «Nosotros nos consideramos mucho más creadores y diseñadores que enólogos», sostiene, mientras recuerda que «sabíamos que era un producto que iba a polarizar la opinión de la gente; o lo amas o lo odias».

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Y así sucedió. El vino azul tiene en la actualidad una legión de incondicionales (mayoritariamente, personas de entre 25 y 45 años), pero desde ‘Gïk’ denuncian que el sector intenta «cortarle las alas» y ha llegado, incluso, a paralizar su comercialización durante cuatro meses.

«Nos han llamado blasfemos, nos han dicho que hemos creado una aberración y que nos dediquemos a hacer ‘apps'», explica López, detallando que «nos han llamado por teléfono, enviado emails y nos lo han reprochado también en persona».

Defecto de forma

La cosa fue más allá el pasado mes de agosto. A partir de la denuncia presentada por una bodega (cuyo nombre prefieren omitir), dos inspectores prohibieron a ‘Gïk’ seguir comercializando su bebida y le impusieron una sanción económica. La razón: «El término ‘vino azul’ no se encuentra entre las 17 categorías de productos vitivinícolas» mencionadas en la legislación vigente.

En noviembre la maquinaria volvió a ponerse en marcha con un cambio en la fórmula inapreciable para el consumidor. «Ahora está compuesto por un 99% de vino y un 1% de mosto», reconoce Aritz López, quien señala que «ya se ajusta al escalafón de ‘Otras Bebidas Alcohólicas’ y hemos logrado que se mantenga el sabor, que es más dulce que el del vino».

No es la única acción emprendida por estos jóvenes, que están próximos a las 2.500 de apoyo recibidas en Change.org para «solventar esta situación injusta» bajo la petición titulada ‘#FreedomofColor‘ (‘Libertad de color’).

«Nunca quisimos ofender»

Ante el revuelo generado en el sector tras el lanzamiento del ‘vino azul’ (producido en bodegas de La Rioja, Navarra y Aragón), los creadores de ‘Gïk’ subrayan que «entendemos que tiene que haber un hueco para todos, pero pedimos perdón si alguien se ha sentido ofendido en algún momento».

«Para nosotros ‘Gïk’ nunca ha sido un vino, sino todo lo contrario; no tenemos ninguna intención de adscribirnos a una Denominación de Origen ni nada parecido porque nuestro cliente es ajeno al mundo del vino», explica Aritz López, insistiendo en que «nunca quisimos ofender a nadie con esta creación».

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