La Rioja

Radical Market reclama a Riojaforum más de 150.000 euros tras cancelar su feria

Radical Market exige a Riojaforum que sufrague su inversión tras la cancelación del evento

Radicofani, la empresa que tenía previsto organizar la feria Radical Market en Logroño el próximo fin de semana, reclamará en los tribunales a Riojaforum más de 150.000 euros en concepto de indemnización tras cancelarse con el único alegato de que «no encaja dentro de los objetivos y fines de la sociedad La Rioja Turismo, SAU (propietaria del Palacio de Congresos y Auditorio de La Rioja)», después de meses de intenso trabajo y varias confirmaciones de que sí se podía llevar a cabo este evento en sus instalaciones.

La reclamación corresponde a la inversión en publicidad que han realizado desde Radicofani en las últimas semanas en autobuses y demás cartelería -cuya suma ronda los 65.000 euros- y el gasto en anuncios en las redes sociales, que ascendería a unos 6.000 euros. A estas cifras habría que sumarle «el lucro cesante» de la actividad (al haber descartado realizar el evento en Jaén este mismo fin de semana), el gasto realizado por los expositores en las habitaciones de hotel y los pequeños desembolsos realizados.

La compañía también pretende exigir responsabilidades a las personas que han tomado la decisión (apuntando directamente a La Rioja Turismo), ya que toda su hipótesis sobre la cancelación del evento se basa en «presiones políticas» desde la Federación de Comercio de la Federación de Empresarios de La Rioja (FER). «Nos han hablado de que ha sido todo presión política de una gente que tiene allí comercio de deportes, aunque no me atrevo a decir el nombre, que fueron los mismos que en su día con lo de plaza de toros también hicieron ruido y ahora ha sido igual», señalan desde la empresa a NueveCuatroUno.

Se refieren en la compañía a la cancelación que ya sufrieron en el mes de junio, cuando el evento se iba a realizar en la plaza de toros de La Ribera. «En la primera tenían donde agarrarse y ahí no pudimos hacer nada», apuntan, por lo que se pusieron en contacto con Riojaforum. Todo eran parabienes desde el Palacio de Congresos, confirman desde Radicofani con documentos y correos electrónicos que así lo demuestran: «Nos invitan a que hagamos el evento, que lo han estudiado, que está todo bien y que están encantados de que hagamos el evento allí».

A partir de ahí, de nuevo el rechazo. «Nos dan esa buena noticia, visitamos la instalación y nos ponemos a trabajar. Firmamos el contrato, pagamos la reserva como hacemos en todos los recintos y todo iba perfecto hasta que nos llama la directora diciendo que, sorprendentemente, hay problemas», relatan desde la compañía, recordando la contestación de esta tras ser interpelada: «Ha habido por ahí una presión política o alguien influyente aquí en Logroño. Mi jefe me ha convocado para que nos reunamos a las ocho de la mañana».

«NOS INTENTARON METER UN ROLLO»

Tras la reunión, cuentan, les metieron «un rollo» diciéndoles que había un Real Decreto por el que tenía que pedir una autorización municipal para realizar el evento, a lo que respondió que esto no existía: «Trabajo por toda España con este evento, llevo muchos años y sé perfectamente las leyes que nos regulan. No hay ninguno». «Y realmente, más tarde nos llamaron y nos dijeron que, efectivamente, no había ninguno. Lo que estaban buscando era, en palabras textuales de la directora, el mínimo resquicio para que no hiciéramos el evento», añaden.

Los gerentes de Radicofani conocieron la anulación definitiva del evento mediante una llamada de la directora del Palacio de Congresos, Marisa Pascual Foronda, quien les explicaba que les iba a enviar una carta de resolución cancelando el mismo. «No hay ningún fundamento legal para esta carta que voy a enviaros, porque la cancelación del evento simplemente se debe a presiones políticas», apuntan que les dijo, ya que antes les había ofrecido un descuento en el alquiler y no les había aplicado el recargo por festividad del 20% -el presupuesto alcanzaba el importe de 5.000 euros-.

«Que una persona pueda tener tanto poder para que se tome esa decisión… porque al final, esto al que le cuesta el dinero es a los ciudadanos. Cuando pierdan, porque van a perder seguro y les va a costar dinero, quienes lo pagan son los ciudadanos. Pero bueno, como a ellos les da igual porque no es de su bolsillo, que lo paga la empresa Riojaforum pues no les duele. Es muy injusto. Hacen y deshacen lo que quieren con el dinero de los demás. Nos hemos quedado sorprendidos del caciquismo que hay y de cómo estamos manejados. Nosotros no vendemos drogas ni somos ladrones ni tenemos un evento que sea problemático. Es un evento comercial y ya está», se lamentan desde Radicofani.

104 PUESTOS, 22 DE LA RIOJA

El gerente Andrés Molina cuenta que para esta feria en Logroño ya tenían todo el evento cerrado con 104 puestos (22 de La Rioja) y este mismo lunes iban a empezar a montar. «Incluso hemos ido por los comercios de La Rioja entregando una carpeta con información para que no nos dijera la FER que estábamos perjudicando. Le dábamos un descuento del 25% al comercio de allí, prioridad y una serie de ventajas para participar. Sabiendo cómo estaba el tema de la Federación, queríamos trabajar sobre el terreno, ir a los comercios, informar… vinieran o no vinieran», indica.

Experiencias pasadas en Pamplona les han hecho conocer que mucha gente de Logroño se desplaza hasta la capital navarra para participar en la misma: «No hacemos nada malo. Es una feria que al público le encanta porque se encuentra con productos de primeras marcas tirados de precio y por el interés de cuatro políticos o de cuatro personas influyentes de por allí, pues se hace algo injusto».

Molina también lamenta los pequeños contratos perdidos para la gente local. Según sus cálculos, por cada puesto se cogen a dos trabajadores. «En redes sociales, cuatro días antes del evento, publicamos una convocatoria de empleo para dárselo a los expositores. Al menos, habría habido cien trabajadores en un fin de semana con su alta en la Seguridad Social y demás», afirma para destacar que le han hecho trabajar «lo que nunca en otro recinto». «Se lo hemos documentado todo y ahora me dicen que no se puede hacer», concluye, resaltando que va a pelear: «Porque hay contratos firmados y porque nos dijeron que se podía hacer».

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