La muerte de un joven donostiarra durante una despedida de soltero en Salamanca, debida a un fallo multiorgánico, llevó días atrás a Euskal Telebista (ETB) a buscar sangre en la logroñesa calle Laurel. Pero la cadena autonómica vasca llegó cinco años tarde, como el combate entre Mayweather Jr. y Pacquiao, y sólo encontró vino.
«Sin ir más lejos», el magacín que presenta Klaudio Landa siguió las huellas del joven fallecido en la ciudad castellana tras un desfase de alcohol y drogas y sus pasos lo llevaron hasta la capital riojana, que hace apenas un lustro se convirtió en «epicentro» de despedidas de solteros y solteras llegados desde toda España.
Al habla con un hostelero de la popular «senda de los elefantes», un tal Quique, el presentador de ETB intentaba sin éxito presentar a Logroño como la capital del desparrame, que ni Sodoma y Gomorra. «La calle Laurel ya no es el sitio de las despedidas de soltero. Hace años hemos tenido problemas, pero ya no», obtuvo como respuesta. Y es que los logroñeses sabemos que en la Laurel ya sólo hay turistas y divorciados; por eso vamos a la San Juan.


