La cartografía y los sistemas de información geográfica de La Rioja han acompañado a Gonzalo López en los últimos 35 años de su carrera profesional. Quien fuera miembro del Consejo Superior Geográfico del Sistema Cartográfico Nacional y director general de Política Territorial, Urbanismo y Vivienda del Gobierno de La Rioja en la anterior legislatura, presenta ahora un mapa en profundidad sobre el patrimonio vitivinícola de la DOCa Rioja. Un proyecto que ve la luz tanto en formato en papel como en versión digital y que daremos a conocer este martes (2 de junio) en el Espacio Lagares.
– ¿Con qué objetivo nace esta iniciativa de plasmar gráficamente el patrimonio de Rioja?
– A diferencia de otras regiones vitivinícolas de renombre internacional en las que existe una importante oferta de mapas, especialmente dirigida al enoturismo, en la Denominación de Origen Calificada Rioja la oferta de información cartográfica, especialmente en papel, ha sido prácticamente inexistente. Esta carencia me animó a emprender este proyecto dirigido a dotar a nuestra región de una colección de mapas analógicos (papel) y digitales que representaran los recursos vitivinícolas que conforman el mundo del Rioja. Por otra parte, me parecía una oportunidad de oro poder hacer coincidir este trabajo con la celebración del primer centenario de la DOCa y así poder tener una foto fija de Rioja en un aniversario tan singular.
– ¿Qué elementos incluye en el mapa además de las bodegas que existen actualmente?
– Me parecía importante ofrecer también una visión de lo que representa en nuestra región el cultivo del viñedo, por lo que he incluido a modo de tapizado la ubicación de todas las parcelas de viñedo que existen dentro de los límites de la denominación, señalando especialmente los viñedos que tienen reconocida oficialmente la condición de ‘Viñedo Singular’. En lo relativo a las bodegas, además, me parecía indispensable que además de las gandes firmas, era necesario dar cabida y poner en valor a los pequeños productores , ya que estas instalaciones, aunque modestas en tamaño y producción, forman un ecosistema de suma importancia en la singularidad y la idiosincrasia del Rioja. Junto al viñedo y las bodegas, no he querido perder la oportunidad de representar, cuando la escala del mapa lo permitía, los característicos guardaviñas, ya que son elementos etnográficos muy representativos de Rioja a pie de viña. Además de toda esta información, los mapas incluyen la ubicación de los principales museos que existen dentro de la región dedicados al mundo del vino.
– ¿Cuándo comenzó la labor de documentación?
– En la edición de mapas puede parecer que la parte del diseño gráfico es la que requiere de mayor
tiempo y esfuerzo, pero los que nos hemos dedicado a esta actividad sabemos que es el trabajo de documentación y recolección de datos el que exige mayor tiempo y dedicación. En este caso en particular, aunque la idea ya vivía en mi cabeza de forma difusa desde hace ya algunos años, fue a partir del otoño del año 2023 cuando me puse manos a la obra, ya que por entonces mi recién estrenado retiro profesional me permitía dedicar el tiempo y el mimo necesarios.

– ¿Cómo se diseña el trabajo para un proyecto así?
– Un mapa es una herramienta de comunicación, por lo que a la hora de planificar un proyecto cartográfico, el primer paso es definir qué es lo que se quiere comunicar, a qué audiencia se va a dirigir el documento y con qué finalidad se quiere hacer llegar la información. El siguiente paso es decidir el tipo de soporte que se quiere utilizar, si este va a ser un mapa convencional en papel o se quiere diseñar un mapa interactivo para su acceso online. En este paso es fundamental establecer las escalas en las que se va a representar la información ya que esto condiciona la cantidad de datos y el nivel de detalle que va a haber.
– ¿Qué herramientas ha empleado y a qué fuentes documentales ha acudido?
– En este caso, los estudios previos se han multiplicado porque el trabajo comprende no uno, sino un conjunto de tres mapas analógicos con distintos objetivos y audiencias y un visualizador o mapa digital para consultas y búsquedas online específicas y de mayor detalle. En lo relativo a los datos utilizados, tanto los temáticos como los cartográficos provienen de fuentes de datos públicas: Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja; Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC); Infraestructura de Datos Espaciales del Gobierno de La Rioja (IDErioja); Gobierno de La Rioja; OpenStreetMap; Dirección General del Catastro; Catastro de Álava; Registro de la Riqueza Territorial de Navarra; Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado; Instituto Geográfico Nacional y Centro Nacional de Información Geográfica. Para componer los datos también se han consultado páginas web de diferentes bodegas y distintas publicaciones relativas a guardaviñas y elementos etnográficos. En cuanto a las herramientas informáticas utilizadas, todas ellas han sido de software libre: QGIS para la parte de gestión y edición de datos georreferenciados y diseño cartográfico, y LibreOffice para la gestión documental.
– ¿Con qué barreras se ha encontrado durante el proceso de búsqueda de información y durante la realización del propio mapa?
– El proceso de recolección de datos ha sido complejo por la diversidad y por la distinta naturaleza de los datos y de las fuentes consultadas. Por otra parte es necesario considerar que cuando el objetivo es representar datos en un mapa, estos tienen que tener asociada una componente geográfica y cuando esta no se encuentra de forma nativa en el dato consultado, es necesario realizar un proceso para asociar al dato su componente y expresión geográfica, lo que no en todos los casos resulta sencillo de realizar. Otro aspecto que es necesario tener en consideración es la comprobación de que la información obtenida está actualizada, es decir, que se corresponde con el momento temporal en el que esta va a ser representada. En un momento tan complejo y dinámico como el que actualmente se está viviendo en el sector del vino de Rioja esto ha supuesto un reto importante.

Además de lo abultado de la información a manejar, me he encontrado con dos dificultades especialmente significativas que me han supuesto añadir un grado de complejidad extra al trabajo de recopilación y puesta a punto de los datos de bodegas. Por una parte, el hecho de que los datos de bodegas se ofrecen en muchos casos haciendo referencia no tanto al nombre de la bodega, sino a su razón social y la consideración en algunos de ellos como referencia geográfica el domicilio de esta razón social.
– ¿Qué aprendizaje ha sacado del proyecto?
– Por un lado, destaco el rédito técnico obtenido tras el trabajo, ya que la ejecución de la edición la he realizado exclusivamente con un SIG (Sistema de Información Geográfica), sin necesidad de recurrir complementariamente a herramientas de diseño gráfico, ya que hasta hace poco tiempo utilizar una única herramienta SIG de trabajo hasta el estadio final del mapa no era posible. En cuanto a cuestiones no técnicas, me ha resultado muy satisfactorio tener la oportunidad de conocer mejor un sector del que hasta el momento de acometer este trabajo tenía solamente un conocimiento superficial.
– ¿Qué conclusiones extrae del mismo?
– Resulta curioso que la reacción más habitual de las personas que han tenido la oportunidad de ver por primera vez estos mapas ha sido la sorpresa. Sorpresa por ser conscientes de un solo vistazo de la magnitud de la marca Rioja, tanto en la parte de cultivo, visualizando lo que supone el viñedo en nuestra región, como en la parte de la elaboración por el número de productores existentes. Es por ello que la conclusión más importante que extraigo del proyecto es que tanto en el sector vitivinícola como en el resto de actividades que conforman nuestra región es importante mostrar lo que somos y lo que hacemos, siendo la cartografía y los mapas una de las herramientas más eficaces de hacerlo por su propia naturaleza visual.
– ¿Qué utilidad atribuye a este proyecto de cara al sector vitivinícola y la promoción turística de la DOCa?
– A lo largo de mi vida profesional he tenido que escuchar en muchas ocasiones, incluso en mi propia familia, el comentario “para qué quieres un mapa si ya está todo en Internet” y es cierto. De una u otra manera, aunque desordenados y caóticos en muchas ocasiones, en Internet están todos los datos, si bien el dato en sí mismo no es propiamente información. No obstante, todo viajero, todo explorador, y los turistas lo son, lleva en su interior un curioso y no hay nada más excitante para alguien que visita por primera vez un entorno nuevo que tener entre sus manos un mapa. Por eso siempre me ha parecido fundamental para la promoción enoturística de nuestra tierra contar con mapas que ofrezcan una visión de conjunto que permita a las personas que nos visitan planificar y descubrir lo que el Rioja es y lo que el Rioja ofrece.
Un mapa, además de servir de apoyo antes y en el momento de la experiencia viajera, muestra, una vez concluida la misma, lo que todavía queda por descubrir funcionando así como una invitación pendiente de disfrutar. Como he señalado al principio, todas las grandes regiones vitivinícolas del mundo cuidan mucho la información cartográfica que ofrecen a sus potenciales visitantes, ya que son conscientes de la importancia que esto tiene. Me gustaría que este trabajo cartográfico en el marco de la DOCa Rioja sea un estímulo más y ayude a promocionar tanto el enoturismo de nuestra región como la presencia y la imagen del vino de Rioja en el mundo.


