José Andrés Pérez no necesita grandes discursos para remover conciencias. Le basta con datos, vivencias y una convicción profunda: toda persona tiene derecho a buscar una vida mejor. Director de Cáritas La Rioja, lleva más de dos décadas trabajando con los sectores más vulnerables de la sociedad. En su reciente entrevista en el BAR de NueveCuatroUno (disponible en Ivoox, Spotify, Apple Podcast), habló largo y tendido sobre uno de los temas que más le preocupan: la migración y el trato que reciben quienes llegan a nuestra comunidad.
«La migración no es un problema. Es una realidad. Y además, una necesidad para nuestra sociedad», afirma con firmeza. Para él, la clave está en cómo se gestiona esa realidad. Porque lo que está en juego no es una cuestión administrativa, sino profundamente humana.
En La Rioja, como en muchas otras regiones, el debate sobre la llegada de menores migrantes no acompañados ha encendido alarmas políticas. Pérez, sin embargo, lo tiene claro: «Los menores, sean de donde sean, son niños. Y tienen derecho a la máxima protección. No podemos tratarlos como un problema».
Cáritas La Rioja busca respuestas ante la falta de planificación por parte de las administraciones. «Hablamos mucho de cifras. Si nos tocan 100 o 150. Pero la pregunta no debería ser cuántos, sino cómo los vamos a acoger. Qué medios ponemos. Qué compromiso asumimos como sociedad», explica.
La organización que dirige no solo atiende a menores, sino a familias migrantes enteras que llegan en situación administrativa irregular. «Estas personas no tienen derecho a nada. Salvo a la educación de los hijos y a la sanidad. No pueden trabajar legalmente, ni recibir ayudas públicas. Su única opción es la economía sumergida. Y eso las expone a la explotación».
Es una vulnerabilidad doble: legal y económica. Y eso tiene un impacto directo sobre los menores. «Un tercio de las personas que atendemos en Cáritas son menores. Porque sus familias no tienen recursos, ni estabilidad. Porque hay niños a los que hay que explicarles que hoy solo hay una comida al día. O que no pueden ir a la excursión del colegio. Y eso es devastador», relata.
Por eso, Cáritas impulsa una iniciativa legislativa popular para una regularización extraordinaria. «Lo que queremos es que estas personas puedan integrarse con normalidad. Que trabajen, que aporten. Que tengan acceso a una vivienda digna. Que no vivan como invisibles».
Frente al discurso del miedo, José Andrés ofrece una visión positiva, realista y esperanzadora. «Necesitamos a estas personas. Nuestro país, con su pirámide de población envejecida, no se sostiene sin la aportación de la migración. Son una riqueza, no una amenaza».

Habla de los jóvenes migrantes como una fuerza de futuro. «Vienen con ganas de trabajar, de ayudar a sus familias, de comerse el mundo. Son potencial puro. Si no los acogemos, si no los integramos, estamos perdiendo una oportunidad y generando un problema que será mucho mayor».
Y si algo molesta especialmente a Pérez es el discurso de la sospecha. «Hay quien dice que abusan de los recursos públicos. Es falso. La mayoría trabaja, cotiza, y mantiene servicios esenciales. Y los que no pueden hacerlo, es porque no se les permite. No por falta de voluntad».
Pero no se queda en la denuncia. Lanza propuestas. Propone coordinación entre administraciones, colaboración con entidades sociales, implicación de la ciudadanía. Y sobre todo, una mirada distinta: «Lo primero que tenemos que hacer es cambiar la forma en que los vemos. No son ‘los otros’. Son parte de nuestra comunidad. Y cuanto antes lo entendamos, mejor nos irá a todos».
Desde su posición en Cáritas, José Andrés Pérez ha promovido decenas de iniciativas de acogida, inserción laboral y apoyo legal a migrantes. Pero sabe que no basta. «Somos una parte de la respuesta. Pero hace falta un compromiso global, político y social».
El mensaje que lanza desde el BAR de NueveCuatroUno es claro: «Tenemos que dejar de mirar a otro lado. La migración no va a desaparecer. Lo que podemos decidir es si queremos gestionarla con humanidad y eficacia, o desde el miedo y la exclusión».
Y concluye con una llamada a la acción: «La solidaridad no es solo dar. Es reconocer al otro como igual. Como alguien con los mismos derechos, sueños y esperanzas. Si queremos una sociedad justa, tenemos que empezar por ahí».
En tiempos en que el debate migratorio se tiñe de crispación, escuchar a José Andrés Pérez es volver a lo esencial. A la humanidad. A la justicia social. Y a la certeza de que solo una sociedad que acoge puede mirar con orgullo hacia el futuro.
El BAR de NueveCuatroUno
Octavo capítulo de la cuarta temporada del BAR (disponible en Ivoox, Spotify, Apple Podcast).


